(Hamburgo)
Hasta que por fin despertó. El goleador italiano, Luca Toni, acabó con su sequía goleadora en Alemania y convirtió dos de los tres goles con que los ‘Azurris’ superaron a Ucrania en los cuartos de final de la Copa del Mundo.
Apareció cuando el equipo más lo necesitaba, Luca Toni gritó por primera vez en el Mundial y lo hizo para darle la clasificación a su selección a las semifinales del Mundial de Alemania 2006.
El espigado atacante ‘azurri’ demostró el porque fue el máximo artillero del Calcio y fue una verdadera pesadilla para la zaga italiana, que nunca pudo detener sus intentos ofensivos.
Asimismo, Luca Toni demostró una vez más que no es un ‘nueve’ típico, pues sabe trabajar por el bien del equipo. Pues el ariete italiano, suele recogerse unos metros atrás para tapar las salidas de los rivales y para crearse sus propias jugadas de peligro.
Sin lugar a dudas, que toda Italia celebró el despertar de su atacante, que de seguir con la ‘mecha prendida’ puede ser clave para el encuentro de semifinales