(Lima)
Desde el lejano 1992, cuando se produjo su debut con la camiseta de Estudiantes de La Plata, la calidad y eficacia de Martín Palermo no puede discutirse. Podrá decirse de él que no maneja el balón como algunos de sus compañeros en Boca Juniors, pero él es delantero centro y los hombres como él viven del gol, y eso es precisamente lo que ha hecho en el fútbol argentino.