Su propia cobardía derrotó a Brasil, apunta la prensa deportiva brasileña

La derrota ante Argentina de Brasil (2-1) en la eliminatoria sudamericanas al Mundial 2002 es un merecido castigo a la cobardía y al miedo de vencer que se apoderó de sus jugadores que comenzaron ganando pero no supieron mantener el marcador, coincidió en apuntar este jueves la prensa deportiva brasileña.
Con su victoria Argentina amplió su ya cómodo liderazgo en las eliminatorias sudamericanas al tiempo que volvió a dejar a Brasil en una posición incómoda para conseguir uno de los boletos sudamericanos para el Mundial de Corea del Sur-Japón 2002.
"Brasil fue castigado por su cobardía", estampó el suplemento deportivo del diario O Dia. "Brasil presentó argentina el fútbol que el entrenador Luiz Felipe Scolari tanto aprecia: faltas, empujones, patadas a la tribuna, sin arte y sin talento. Los argentinos hicieron la fiesta".
Para el diario, "la imagen del argentino Diego Simeone, empujando a sus compañeros
El matutino Jornal do Brasil acotó que la selección fue "cobarde", al retroceder en el terreno después de jugar casi todo el partido al frente en el marcador.
"Un día la aventura de Scolari y sus jugadores iba a terminar mal. Pero no precisaba ser justamente ante Argentina. Scolari mereció ser derrotado por Argentina, porque no se pone a jugar a Cris (autor del gol en contra que dio el triunfo a Argentina) y otros impunemente", subrayó el diario.
Por otra parte, recordó el Jornal do Brasil, la selección "siguió la receta de Scolari, ya que cometió más faltas que los argentinos: 27 contra 26".
"Fue un castigo merecido. El retroceso de la selección en el terreno y la persistencia de Argentina llevaron a Brasil a otra derrota. Con este tropiezo, la selección volvió a quedar en situación difícil en las eliminatorias mundialistas", apuntó por su parte el cotidiano deportivo Lance!
El diario O Globo, por su parte, anotó que "Brasil se convirtió en la cereza sobre la torta del adversario, como ya había previsto el atacante argentino Hernán Crespo. Brasil retrocedió en el terreno y sufrió el castigo de los jugadores argentinos".
Como apuntó en una de sus columnas, "jugar por el empate ya es medio camino andado para perder. El entrenador (Luiz Felipe) Scolari ya había admitido antes del partido que el empate era un buen resultado. Recibió el castigo que se merecía".
En tanto, el cotidiano Folha de Sao Paulo apuntó que "el fútbol defensivista de Scolari se sorprendió con un gol en contra de Argentina al principio del partido, pero permitió la reacción de los adversarios y volvió a complicarse en las eliminatorias mundialistas sudamericanas".AFP