Montoya podría decirle adiós al Caldas

Viernes, 10 / Dic / 2004
 
Colombia.com
El técnico Luis Fernando Montoya no pierde su serenidad, ni siquiera para dejar entrever que el partido contra Oporto portugués, por la Copa Intercontinental de Clubes en Japón, podría ser el último que dirija con Once Caldas.

Con ese aire de humildad y timidez que lo caracteriza, Montoya ha expresado su satisfacción por lo que ha calificado como "un año muy bueno" para el equipo, "un año en donde se han logrado los objetivos".

"Sólo me resta darle las gracias a toda esta gente, a todos los aficionados de Manizales. Por eso esperamos hacer el mejor papel posible por todo el país", comentó antes de salir para Japón, con esa sensación de despedida, no momentánea, sino tal vez definitiva, máxime cuando se han escuchado los rumores sobre el interés de clubes extranjeros por sus servicios. El tiempo dirá si llegará a México o quizá a Argentina.

Sin embargo, él no asegura nada. Sólo piensa en el partido del próximo 12 de diciembre, que, si gana el Once Caldas, sería un momento histórico y trascendental para Colombia, ya que supondría la primera victoria de un club "cafetero" en esta competición.

"Ganar la Intercontinental no es fácil. Eso lo sabemos todos en este grupo, pero lo vamos a intentar porque para nosotros es algo trascendental", comenta el estratega colombiano, el segundo que llega a suelo asiático para disputar la final de la Intercontinental, después del partido que jugó el Atlético Nacional de Francisco Maturana en 1989.

La vida le ha entregado muchas alegrías en poco tiempo, pues Montoya sólo lleva tres años en el fútbol profesional.

Debutó como técnico al frente de Atlético Nacional en 2002, año en el que sacó subcampeón al equipo verde en el Torneo Apertura, pero con el que quedó con la frustración de no haberlo llevado a la Intercontinental, sueño que sólo pudo cumplir con el Once Caldas.

En 2003 llegó al equipo de Manizales y, a mitad de ese año, salió campeón, lo que supuso la segunda estrella del conjunto caldense después de 53 años sin títulos.

"Sí, fue maravilloso, porque en Manizales encontré la alegría que no encontré en Antioquia", dijo.

Por eso le ha respondido con creces, por eso Manizales y Caldas entero se sienten viviendo un sueño continuado del que no quieren despertar, gracias a un gran técnico como él. Por eso los agradecimientos serán eternos, porque internacionalmente Once Caldas ya se ha hecho grande.

En su inicios con el fútbol, Montoya trabajó con las selecciones de Antioquia en todas sus categorías y también fue técnico de la selección juvenil de Colombia. Fue asistente técnico en el Atlético Bucaramanga, pasó luego a Nacional y, por último, al Once Caldas en donde se siente feliz.

Con sus 47 años, nació en Medellín el 2 de mayo de 1957, Montoya espera seguir cosechando triunfos, hoy en Caldas, mañana puede ser en cualquier otro equipo de Colombia o del mundo, porque ya es un técnico cotizado, pero sobre todo maduro y mesurado, porque como él mismo lo dice: "Siempre iré paso a paso para seguir aprendiendo".
EFE.
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