No solo fue Diana Ospina: jóvenes denuncian ser drogadas y robadas en carro por aplicación
El caso de Diana Ospina no fue el único, dos jóvenes denunciaron ser drogadas y robadas en un transporte por aplicación.
El caso de Diana Ospina no fue el único, dos jóvenes denunciaron ser drogadas y robadas en un transporte por aplicación.
El caso de Diana Ospina, la mujer que fue víctima del paseo millonario y de un posterior secuestro, el temor entre los habitantes de la ciudad de Bogotá es creciente debido a que la inseguridad se disfraza frecuentemente de taxista o conductor de aplicación.
Con el caso de Diana Ospina todavía latente, aparecen testimonios de diferentes personas que también han sido recientemente víctimas de robo luego de tomar un transporte hacia sus casas después de haber disfrutado de una noche de fiesta.
Al igual que Diana Ospina, robadas al tomar transporte
Una mujer identificada como Valerie Gutiérrez, aseguró que el fin de semana ella y una amiga fueron víctimas de un robo luego de solicitar un transporte por una aplicación.
La joven cuenta que ella y su amiga se encontraban en una fiesta en el sector de la calle 85 en Bogotá y decidieron volver a sus casas solicitando un vehículo por aplicación, y como acostumbran, entregaron la ubicación a sus amigos para que supieran cómo se encontraban, y si, en efecto, iban llegando con bien a sus casas.
El testimonio de Valerie Gutiérrez indica que en el momento en el que llegó el conductor de la aplicación solicitado, no se percataron si realmente era el correspondiente a la placa, asegurando que uno de sus amigos permanentemente les preguntaba cómo transcurría su recorrido.
Las despertó otro conductor
La joven asegura que de un momento a otro perdieron el conocimiento y que fueron despertadas por el conductor, presuntamente de la aplicación, quien les dijo que tenían que descender del automóvil y que otro carro las iba a llevar.
La joven continúa con su testimonio asegurando que en la calle 127 con carrera 7, un hombre de un carro, supuestamente quien las terminaría de llevar a su domicilio, les dijo que no lo haría y abandonó el lugar, entonces la joven trató de reaccionar y comenzó a gritar pidiendo ayuda.
En una portería de un conjunto residencial pudieron avisar a sus conocidos lo que había sucedido, habían sido drogadas y robadas. Un amigo de las jóvenes logró rastrear el celular de una de ellas y supo que se encontraba en el sector de la avenida Primero de mayo.
Cuando solicitaron ayuda a la Policía, esta les dijo que poco se podía hacer y que lo mejor era que recibieran atención médica y psicológica porque les habían suministrado una sustancia y se requería determinar cuánta cantidad de esta había en sus organismos.
Temor y paranoia
Después de este episodio, las jóvenes han padecido diferentes episodios de paranoia y de temor, así como de ansiedad, y se encuentran indignadas con el hecho de que las autoridades normalicen los hechos de delincuencia en la ciudad.
Valerie Gutiérrez lamenta el robo de su celular, pero es consciente de que la situación hubiese podido terminar peor y agradece poder estar viva y en casa con su familia ´para poder contar el cuento´.