Colombia es un país que deforesta más que su vecino brasilero
Colombia es un país que deforesta más que su vecino brasilero teniendo cifras de deforestación muy similares y dramáticas, el narcotráfico y la minería ilegal son grandes culpables.

Colombia es un país que deforesta más que su vecino brasilero teniendo cifras de deforestación muy similares y dramáticas, el narcotráfico y la minería ilegal son grandes culpables.
En los meses de julio y agosto, en plena pandemia, las noticias internacionales daban cuenta de la gravísima situación de incendios y deforestación de la selva amazónica en Brasil, todos los días se documentaba la inmensa situación en la que la selva y las especies animales se consumían con las llamas.
El mundo veía aterrado cómo la selva amazónica, la joya de la humanidad, era reducida a cenizas y las culpas y cuestionamientos aparecían, pero como siempre, sin soluciones a la vista, solo buenos propósitos y planes de supuesta inmediatez; los activistas culpaban al gobierno de Brasil de permitir los ataques permanentes contra la selva amazónica, supuestamente en un negocio del gobierno y poderosas empresas del extranjero, especialmente estadounidenses.
La pandemia le ha enseñado al mundo que no solo se debe atender la emergencia para garantizar la vida humana, sino que el hábitat, el mundo mismo debe ser protegido, porque los daños en gran parte del globo terráqueo son en muchos casos irreversibles.
El calentamiento global cada vez es más intenso y produce catástrofes naturales todo el tiempo, ni hablar de la sequía y las inundaciones por lluvias que a veces parecen venidas del mismo apocalipsis.
El mundo le tiene los ojos encima a Brasil, el país sinónimo de la amazonia y considerado como el primero en biodiversidad mundial, un país rico, pero con una riqueza que ya demostró no ser eterna, a tal punto que hasta algunas ciudades de su territorio comienzan a experimentar la escasez de agua, supuestamente un líquido que en el país de la zamba abundaba.
Pero hay que mirar a un vecino brasilero ubicado en la esquina del norte de Suramérica, Colombia.
Después de Brasil, Colombia cuenta con la biodiversidad más grande del mundo, un territorio con grandes extensiones de selva y riqueza natural increíble, pero los regaños por la deforestación se los ha llevado Brasil y el mundo no se ha dado cuenta que Colombia deforesta tanto o más que su vecino carioca.
Colombia está talando en un promedio anual de 200.000 hectáreas y lo hace para actividades de ganadería, agricultura, minería ilegal y cultivos de coca, los grupos armados no solo ejercen la tala, sino que la administran y el gobierno solo hace tímidos anuncios y promesas sin que la cosa cambie.
Paradójicamente el acuerdo de paz acentuó la deforestación porque muchos disidentes se decidieron por las actividades ilegales de cultivo de coca y minería ilegal, amparándose en la ausencia de presencia estatal, la producción de coca no disminuye y arrastra consigo a personas de todas las edades que no encuentran oportunidades en un país cuyo gobierno es ineficiente.
La situación de los bosques en Colombia es gravísima y la social, igual, el mundo debe dejar de culpar a Brasil y dirigir el regaño a Colombia, un país con violencia y corrupción tan grande que por cuenta propia no puede dar solución a sus problemas.