La fachada de la muerte: Adriana Manotas murió tras operarse en un centro estético que operaba como una peluquería
Adriana Manotas falleció tras una liposucción en un falso centro estético en Bogotá que operaba bajo fachada de peluquería. Así operaba.
Adriana Manotas falleció tras una liposucción en un falso centro estético en Bogotá que operaba bajo fachada de peluquería. Así operaba.
En una vivienda aparentemente común de la localidad de Puente Aranda, en el occidente de Bogotá, se escondía una realidad que terminó en tragedia para la familia de Adriana Manotas, una mujer de 52 años, que decidió realizarse un procedimiento estético (liposucción) para mejorar su apariencia y falleció tras sufrir complicaciones.
Este caso ha dejado al descubierto un alarmante entramado de procedimientos estéticos clandestinos que operaban bajo la fachada de una simple peluquería. Las autoridades investigan la muerte para esclarecer lo ocurrido.
¿Cómo operaba el falso centro estético?
Según el relato de familiares, el pasado 10 de julio, Adriana Manotas ingresó a este establecimiento a las 6:00 a. m. con la intención de someterse a una liposucción, un procedimiento que, por su naturaleza, exige quirófanos certificados, personal médico especializado y estrictos protocolos de bioseguridad.
El esposo denunció que el lugar no contaba con ningún letrero exterior, identificación visible ni permisos sanitarios, y tampoco estaba registrado ante las autoridades competentes, ya que funcionaba supuestamente como una peluquería.
Detalles de lo ocurrido
Testimonios de residentes del sector y grabaciones de cámaras de seguridad han permitido a las autoridades reconstruir los momentos críticos. Se sabe que cerca de las 10:00 a. m., la mujer presentó complicaciones médicas graves tras la cirugía.
Luego de recibir una llamada, su pareja sentimental acudió al lugar y recibió a su esposa en un estado de salud crítico. Fue entonces que decidió trasladarla de urgencia a una sede de la Cruz Roja en Kennedy; no obstante, los esfuerzos médicos fueron insuficientes para revertir el paro cardiorrespiratorio que le quitó la vida a Adriana Manotas.
La investigación inicial de la Secretaría de Salud ha revelado detalles perturbadores sobre cómo funcionaba el centro estético clandestino. Vecinos del sector relataron con horror que el sitio no solo evadía los controles sanitarios, sino que realizaba gestiones alarmantes de residuos orgánicos.
Muchos indicaron que con regularidad se observaba el retiro de grasa corporal en galones, los cuales eran recogidos por vehículos especiales, evidenciando una operación que, aunque intentaba pasar desapercibida, era un secreto a voces entre los habitantes de la zona.
Actualmente, las autoridades de Bogotá esperan una orden judicial para intervenir formalmente el falso centro estético y realizar la inspección técnica detallada, con el objetivo de incautar equipos y determinar la responsabilidad penal de quienes facilitaron esta práctica ilegal.
Este trágico suceso se suma a la creciente preocupación por los centros clandestinos en la ciudad, donde la ambición y la falta de ética ponen en riesgo la vida de los pacientes. La Secretaría de Salud reitera el llamado a la ciudadanía para que verifique siempre la legalidad de los centros donde se realizan procedimientos y denuncia a través de la línea 601 364 9550 (opción 1).