¡No quieren perder un día más! Fanáticas del K-pop arman campaña propia para Iván Cepeda
Comunidades de fanáticos del K-pop irrumpen en la campaña presidencial con estrategias digitales masivas en apoyo a Iván Cepeda
Comunidades de fanáticos del K-pop irrumpen en la campaña presidencial con estrategias digitales masivas en apoyo a Iván Cepeda
La recta final de la campaña presidencial en Colombia ha tomado un giro inesperado con la irrupción de comunidades digitales vinculadas al K-pop, que han decidido participar activamente en el debate político. Bajo la etiqueta de “Kpopers con el Pacto”, miles de jóvenes han desplegado una estrategia masiva en redes sociales en respaldo a la candidatura de Iván Cepeda y su fórmula vicepresidencial, Aída Quilcué.
El fenómeno K-pop ganó aún más visibilidad tras la reacción de Clara López Obregón, quien sorprendió al manifestar públicamente su interés por integrarse a este tipo de dinámicas digitales. “¿Cómo me vuelvo kpoper a los 76 años?”, escribió en la red social X, desatando una ola de reacciones que la llevaron incluso a prometer incursionar en TikTok.
Buen día Colombia, tenemos 21 días para ganar, como kpopers nos une el amor por este país, la justicia social, los derechos de todes y la biodiversidad, EN LAS REDES NADIE NOS GANA, VAMOS A ADUEÑARNOS DE INTERNET💪🏻#KpopersPorEIPacto #Votaciones #FraudeElectoral #CEPEDAPRESIDENTE pic.twitter.com/YX8yLL7INl
— Kpopers con el Pacto 🐝 (@PactoKpopers) June 1, 2026
El poder del fandom: de la música al activismo político
Lo que comenzó como una comunidad de fanáticos K-pop de la música coreana ha evolucionado hacia una estructura de movilización digital con capacidad de influir en la conversación pública. Los llamados Kpopers no solo consumen contenido, sino que coordinan acciones masivas en redes, aprovechando su conocimiento de los algoritmos para posicionar tendencias.
En Colombia, este tipo de activismo ya había demostrado su alcance durante el Paro Nacional de 2021, cuando estas comunidades lograron alterar dinámicas digitales mediante la saturación de contenidos, como videos, imágenes y las conocidas “fancams”. Ahora, ese mismo músculo organizativo se está orientando hacia la campaña presidencial.
Los mensajes difundidos por estos colectivos destacan afinidades con temas como la justicia social, los derechos humanos y la protección ambiental, puntos que, según sus voceros, coinciden con las propuestas del candidato del Pacto Histórico.
Estrategias digitales que desafían la política tradicional
A diferencia de las campañas convencionales, este movimiento opera bajo lógicas propias del entretenimiento global. Sus acciones no se limitan a promover discursos políticos, sino que buscan intervenir directamente en la agenda mediática mediante estrategias creativas y coordinadas.
Un ejemplo de ello fue la instrucción dada a sus seguidores para inundar redes sociales con imágenes de mascotas durante espacios de alta audiencia, con el objetivo de desviar la conversación política hacia contenidos más ligeros y disruptivos. Este tipo de tácticas evidencia una nueva forma de participación, donde la creatividad digital se convierte en herramienta de incidencia.
Además, la capacidad de estas comunidades para organizar publicaciones simultáneas, posicionar hashtags y amplificar mensajes en cuestión de minutos las convierte en actores cada vez más relevantes dentro del escenario electoral.
Clara López y la legitimación del activismo digital
La participación de figuras tradicionales como Clara López marca un punto de inflexión en la relación entre política y cultura digital. Su acercamiento a estas comunidades no solo generó curiosidad, sino que también evidenció el reconocimiento de estos grupos como actores reales dentro de la contienda.
Este fenómeno refleja un cambio más amplio en la política colombiana, donde las nuevas generaciones están dejando de lado los canales tradicionales de participación para organizarse en entornos digitales. Las redes sociales ya no son solo espacios de opinión, sino escenarios donde se construyen narrativas, se movilizan audiencias y se disputa el poder simbólico.
A pocas semanas de la segunda vuelta presidencial, la irrupción de los Kpopers deja claro que la batalla electoral no solo se libra en las urnas, sino también en los algoritmos. Y en ese terreno, estas comunidades han demostrado que tienen la capacidad de influir, organizar y transformar la conversación pública.