Polémicas declaraciones de Petro sobre Jesús generan respuesta de la Iglesia Católica

Los Obispos de Colombia responden a las polémicas declaraciones de Petro sobre Jesús y llaman al respeto por las creencias religiosas.

Por: Yuly Solis • Colombia.com
La Iglesia reitera la separación entre Estado y religión ante las declaraciones de Petro. Foto: Presidencia
La Iglesia reitera la separación entre Estado y religión ante las declaraciones de Petro. Foto: Presidencia

Los Obispos de Colombia responden a las polémicas declaraciones de Petro sobre Jesús y llaman al respeto por las creencias religiosas.

Las polémicas declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre Jesús y María Magdalena durante el acto en el que el gobierno nacional y la Alcaldía acordaron un plan para salvar al hospital San Juan de Dios, ocasionaron una contundente respuesta por parte de la Iglesia Católica. 

Petro se refirió a la figura de Jesús asegurando que cree que hizo el amor con María Magdalena y que no murió como Bolívar, sino que murió rodeado de mujeres que lo amaban. Estas declaraciones han causado gran indignación entre la comunidad de creyentes, quienes no dudaron en manifestar su desacuerdo con el mandatario.

En su comunicado, los obispos de la Iglesia Católica en Colombia subrayan a Petro que Jesús no puede ser entendido únicamente como un personaje histórico o un referente moral, sino como “el Salvador en quien la Iglesia cree y a quien confiesa”. 

En este sentido, recuerdan que “la fe cristiana se fundamenta en la revelación de Dios en la persona de Jesucristo, tal como lo testimonian las Sagradas Escrituras y la Tradición viva de la Iglesia”.

La Conferencia Episcopal también enfatiza que Colombia, como Estado social de derecho y laico, tiene el deber de garantizar el respeto por las convicciones religiosas de sus ciudadanos.  Al respecto, el comunicado señala que “la laicidad del Estado no implica desconocer o deslegitimar las creencias religiosas, sino asegurar la libertad de todos para profesarlas y vivirlas sin discriminación”.

Los obispos recuerdan que este principio está respaldado por la Constitución Política de 1991, la Ley Estatutaria de Libertad Religiosa (Ley 133 de 1994) y la jurisprudencia de la Corte Constitucional, las cuales establecen la obligación del Estado de respetar la autonomía de las confesiones religiosas y abstenerse de intervenir en asuntos doctrinales.

En ese contexto, los obispos afirman que “ninguna autoridad civil está llamada a emitir juicios de carácter teológico sobre las creencias de los ciudadanos”, recordando así la separación entre las competencias del Estado y el ámbito propio de la fe. 

El mensaje de los obispos finaliza con una invitación a los fieles católicos a “profundizar en el conocimiento de Jesucristo mediante la lectura del Evangelio y del Catecismo de la Iglesia Católica”, y exhortan a quienes tengan inquietudes o preguntas sobre la fe cristiana a acudir a fuentes serias y autorizadas, “evitando interpretaciones superficiales o descontextualizadas”.