ONU DDHH advierte retroceso en Colombia con más violencia y desplazamientos

La ONU alertó sobre un aumento de masacres, reclutamiento de menores y desplazamientos en 2025, y advirtió que el país podría retroceder.

Por: Laura Campo • Colombia.com
Violencia en Colombia. Foto: Shutterstock
Violencia en Colombia. Foto: Shutterstock

La ONU alertó sobre un aumento de masacres, reclutamiento de menores y desplazamientos en 2025, y advirtió que el país podría retroceder.

El más reciente reporte de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos muestra un panorama alarmante en Colombia durante 2025. Según el documento, la violencia armada tiene una presencia activa en varias regiones del país, con impactos directos sobre comunidades rurales, líderes sociales y población infantil.

La ONU informó 53 masacres que dejaron 174 víctimas en el transcurso del año. Además, afirmó el asesinato de 99 personas defensoras de derechos humanos, casos en los que se determinó relación entre los homicidios y su labor comunitaria. Aunque la institución recibió más denuncias, estas fueron las que superaron los procesos de verificación.

Uno de los puntos más delicados del reporte es el reclutamiento de menores de edad. La ONU informó 150 casos confirmados, aunque la entidad alerta que podría existir subregistro por miedo a denunciar. También se informó la muerte de 30 niños y adolescentes en contextos asociados a dinámicas de grupos armados ilegales. Las regiones más afectadas incluyen zonas del Catatumbo, Cauca, Chocó, Nariño y Arauca, donde continuan disputas por control territorial y economías ilícitas.

El desplazamiento forzado indicó un incremento significativo frente al año anterior. Miles de familias dejaron sus viviendas en medio de enfrentamientos y amenazas. A esto se le agrega el confinamiento de comunidades que, sin salir de sus territorios, ven restringida su movilidad y acceso a servicios básicos como salud y educación.

El informe también alerta sobre afectaciones diferenciadas en pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, quienes enfrentan problemas particulares por la presencia de actores armados en sus territorios ancestrales. La violencia de género y los ataques contra liderazgos femeninos figuran entre las preocupaciones señaladas.

Si bien la ONU muestra esfuerzos institucionales para continuar en etapas de diálogo y protección, insiste en que los resultados aún no son suficientes para detener la expansión de las violaciones más graves. El llamado del organismo es a reforzar la presencia integral del Estado en las regiones más golpeadas y a consolidar las garantías para la población civil.

La alerta central es que, sin medidas más efectivas y sostenidas, el país podría enfrentar un deterioro mayor en materia de derechos humanos en los próximos años. Sin acciones urgentes y sostenidas, la violencia seguirá marcando el rumbo de las regiones más vulnerables del país.