Opinión: El coronavirus sepultó la dignidad médica en Colombia

Sin una sola bala ni herida física, los violentos están asesinando a los médicos en Colombia.

Actualización • Sáb, 25 / Abr / 2020 9:37 am

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Amenaza que dejaron a un médico en Bogotá. Foto: Twitter

Amenaza que dejaron a un médico en Bogotá. Foto: Twitter

Actualización • Sáb, 25 / Abr / 2020 9:37 am

Sin una sola bala ni herida física, los violentos están asesinando a los médicos en Colombia.

Las ideas y opiniones expresadas en esta publicación son las del autor y no necesariamente reflejan la opinión ni posición de Colombia.com 

“Doctor, si no se va matamos a su esposa e hijos”.

Ignorante, violenta, atroz, indignante, inhumana, indeseable, grosera, humillativa e irresponsable… y seguro que los adjetivos para reprochar esa frase no tienen fin.

Parece salida de una novela de Truman Capote o Allan Poe. Tan negra y fría como las que se hallaban en las casas de los judíos previo y durante a la Segunda Guerra Mundial. Dolorosa. Inmunda y llena de sangre aún sin derramar.

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Sin embargo, hay una palabra que la definiría mejor que cualquier otra: Triste.

No puedo dejar de pensar la tristeza del médico al que iba dirigido la amenaza; la tristeza de su esposa e hijos; la tristeza de la mujer que tuvo el horrible destino de verla primero en aquella pared de un  conjunto residencial del norte de Bogotá o la tristeza de todos los vecinos que vieron como en esa frase se vislumbraba la más simple y cruel realidad: “hay un asesino en este lugar”.

Y es tal vez ese el más triste escenario. De pronto ese cobarde (y me resisto a decir improperios peores), no sea capaz de disparar un arma, ni siquiera decir de frente lo que tan “valientemente” hizo en la clandestinidad. Pero sí pudo, como un sicario, asesinar en pocos minutos la tranquilidad de una familia. Asesinó la paz de un profesional que, con todo su derecho, vio reducida su fe en la humanidad, la misma que prometió salvar el día que se recibió como médico y que, aun arriesgando su vida en medio de la pandemia, sigue intentando ayudar.

Eso es bondad. Eso es amor por el prójimo, que cura la ignorancia del sicariato moral de delincuentes que ayer aplaudían a sus “héroes” y que hoy los han reducido a víctimas de persecución social. El 25 de marzo los médicos colombianos eran los ‘salvadores’ de un país en el que la esperanza emanaba con el aroma del patriotismo y la hermandad. Hoy son solo una podredumbre que contaminará aún más este lodazal en el que la ingratitud y la indolencia han convertido a Colombia.

“Doctor, si no se va matamos a su esposa e hijos”, es la frase triste de la semana. La que, como espejo instalado en una morgue, refleja el cadáver de lo que alguna vez se pudo llamar “humanidad”.

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Christopher Ramírez - (Twitter/@otrocachaco) • Colombia.com • Vie, 24 / Abr / 2020 3:03 pm