Por: Christopher Ramírez (@otrocachaco) • Colombia.com

Opinión: Mucho plan, poca vacunación

A pesar de que se dice que la vacunación iniciará el 20 de febrero, en este país, y con Duque, hasta no ver, no creer. Esperemos que su "plan" no se quede solo en eso.

Iván Duque, presidente de Colombia. Foto: EFE
Iván Duque, presidente de Colombia. Foto: EFE

A pesar de que se dice que la vacunación iniciará el 20 de febrero, en este país, y con Duque, hasta no ver, no creer. Esperemos que su "plan" no se quede solo en eso.

Las ideas y opiniones expresadas en esta publicación son las del autor y no necesariamente reflejan la opinión ni posición de Colombia.com

El pasado 26 de enero, el ya exministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, perdió la batalla contra la COVID-19, luego de 12 días de lucha en una UCI del Hospital Militar en Bogotá. Con su fallecimiento, Holmes se convirtió en el primer político latinoamericano de primer nivel en perder la vida.

Llanto, tristeza y dolor fue lo que brotó de las entrañas del Gobierno colombiano, especialmente del presidente Iván Duque, quien incluso tildó a su fallecido amigo como “la encarnación de la virtud del patriota”.

Por supuesto, es lógico que la partida de uno de los bastiones del gobierno sea un hecho de lamentos y ruegos para que esto no suceda a otros personajes de la "dignísima" política colombiana.

¡No! Esto no es un escrito para criticar, juzgar ni mucho menos burlarme de Carlos Holmes. Sería despreciable hacerlo. Las contradicciones políticas no son razón para perder la humanidad, ni mucho menos gozarse por la muerte de alguien más.

Sin embargo, como dice la vieja y conocida frase: “el muerto al hoyo, y el vivo al baile”; aunque el ritmo que imponga Iván Duque no sea el mejor para bailar.

Para algunos no será justo culpar a uno u otro por la muerte de Holmes, pero creo que el personaje responsable del fallecimiento de su propio jefe de Defensa es Duque. Trujillo “se fue” en menos de 20 días desde que le fue diagnosticado el coronavirus. ¿Qué hubiera pasado si a este personaje le hubieran inyectado la primera dosis de la vacuna de Pfizer contra esta enfermedad?

Repito, esta no es una columna para mofarme de la muerte de alguien, pero sí para dejarle claro a Duque, si es que no se ha dado cuenta, que sus tales negociaciones en pro de obtener la vacuna, pareciese que solo fueran una cortina de humo para esconder su ineficacia al frente de la Presidencia de la República.

Cada día que pasa sin que la vacuna toque suelo colombiano, es uno más en el que cientos de personas se contagian del virus y decenas pierden la vida por él. Entre más demore la sustancia, ya sea de Pfizer, Covax, Jenssen o AstraZeneca, son más los doctores que actúan en la primera línea de contagio los que arriesgan su vida tratando de salvar otras. Y sí hasta los médicos se mueren, ¿quién velará por la salud del colombiano de a pie?

Argentina, México, Costa Rica, Chile, Brasil, Panamá y Ecuador son algunos de los países que ya ejecutaron su plan de vacunación en Latinoamérica, algunos de ellos, incluso, antes de culminar el 2020.

¿Y Colombia? Pues, hasta el momento dicho plan se ha quedado en eso, nada más. Sobre el papel, el país ya cuenta con casi 30 millones de dosis de la vacuna, proveniente de negociaciones con distintas farmacéuticas y alianzas; sin embargo, es tiempo que las vacunas pasen de estar en una hoja al brazo de los colombianos.

Solo espero que los mismos copartidarios de Duque abran los ojos y que la muerte de Holmes Trujillo les permita reflexionar para que se den cuenta que ellos también son vulnerables a la pandemia. Tal vez ellos tengan más influencia sobre un presidente que escucha más a sus “amigos” que a los 50 millones de colombianos que, le guste o no, son sus jefes.