Por: Redacción Actualidad • Colombia.com

Planta de gasolina inservible de Tolemaida le costó al país 16.000 millones de pesos

Una obra que se demoró 7 años, cuando debería haber tardado 9 meses, y que además costó 16.000 millones cuando debería costar 3.800, tiene en aprietos a dos coroneles del Ejército, uno de ellos con investigaciones previas por un contrato de visores nocturnos inservibles.

La planta de gasolina para la aviación del Ejército en Tolemaida costó 5 veces más y no sirve. Foto: Twitter @NoticiasUno
La planta de gasolina para la aviación del Ejército en Tolemaida costó 5 veces más y no sirve. Foto: Twitter @NoticiasUno

Una obra que se demoró 7 años, cuando debería haber tardado 9 meses, y que además costó 16.000 millones cuando debería costar 3.800, tiene en aprietos a dos coroneles del Ejército, uno de ellos con investigaciones previas por un contrato de visores nocturnos inservibles.

Los casos de obras que cuestan más de lo que inicialmente debían costar, y que fuera de eso, se entregan con años de retraso es tristemente algo nada nuevo en Colombia, pero si aparte de lo mencionado anteriormente, no sirven, es sencillamente el colmo de la corrupción.

Desde hace meses la Contraloría General de la República viene siguiendo las cuentas de dos miembros del Ejército Nacional involucrados en un escándalo de corrupción por el contrato de reubicación, modernización y la ampliación de la planta de gasolina para la aviación del Ejército Nacional en el famoso campo de la base de Tolemaida en Melgar, Tolima.

Esta escuela de entrenamiento militar de los afamados lanceros del Ejército de Colombia fue el escenario de hechos de corrupción por cuenta de una planta de gasolina que fue contratada en el año de 2014 por un valor de 3.800 millones de pesos y fue entregada 7 años después por un  valor de 16.000 millones de pesos, y lo peor, no sirve para nada.

Por este caso se cuentan como presuntos responsables a los coroneles del Ejército Ariel Pongutá Ortiz y José William Solano Llano, cuyas cuentas bancarias y propiedades se encuentran siendo rastreadas por el Grupo de Búsqueda de Bienes de la Contraloría General.

El coronel Pongutá Ortiz es un conocido de los escándalos, pues a él mismo se le imputaron cargos por la compra irregular de visores nocturnos por más de 2.000 millones de pesos y que no sirvieron para nada porque ponían en riesgo la salud de quien los utilizara.

Ariel Pongutá Ortiz también está en la mira de los órganos de investigación por la presunta compra y distribución irregular de combustible para el Ejército.

En el caso del coronel José William Solano Llano, su responsabilidad por ser el supervisor del contrato recae en que “no advirtió las irregularidades que desde el inicio presentó la contratación del proyecto, la proyección del presupuesto y hasta la forma en que se adelantó la contratación”.

En este caso también están implicados otras 3 personas, incluido un mayor del Ejército a quienes se les abrió un proceso ordinario de responsabilidad fiscal en el pasado mes de marzo.

Nunca se realizó verificación de tuberías ni se recibió la obra equipada, además no se verificó su funcionamiento y luego de que se pagarán más de 12.000 millones en sobrecostos la obra simplemente no funcionaba, era otro elefante blanco muy grande y nocivo para las arcas de los colombianos.

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