Polémica por proyecto que permitiría a servicios postales de pago administrar recursos a través de cuentas de ahorro
Un borrador proyecta que los servicios postales de pago podrían administrar recursos desatando preocupación en el gremio financiero.
Un borrador proyecta que los servicios postales de pago podrían administrar recursos desatando preocupación en el gremio financiero.
Los servicios postales de pago se encuentran muy extendidos en Colombia y se caracterizan por permitir enviar y realizar giros, en especial desde el exterior, convirtiéndose en una importante fuente de remesas y un sector de la economía con bastante movimiento.
Borrador de MinTic
Un borrador del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones MinTic es analizado por el gobierno y permitiría que los operadores postales administren recursos de los usuarios a través de cuentas similares a las de ahorro.
La aparición de este borrador del MinTic ha abierto un debate en el sector financiero y también en la Superintendencia Financiera, la entidad que se encarga de vigilar todos los procesos de esta índole, porque surge gran preocupación debido a que se puedan rebasar los límites entre los servicios postales y las actividades propias del sistema financiero con los riesgos que supone la captación de recursos del público.
Desde Colombia Fintech alzamos la voz frente al Proyecto de Decreto de MinTIC que permitiría a los operadores postales ofrecer servicios financieros sin cumplir los mismos estándares regulatorios del sistema financiero. (@GabrielSantosCD)
— Colombia Fintech (@colombiafintech) January 23, 2026
⚠️ Este proyecto abre riesgos graves… pic.twitter.com/udjPohXY4U
Nuevos servicios
El proyecto adicionaría un capítulo al decreto 1078 de 2015 que habilitaría a los operadores de servicios postales de pago para ofrecer servicios de giros de pago, giros depósito y transferencia postal, por lo tanto, con este esquema las empresas postales podrían recibir recursos de los usuarios, pero también custodiarlos y transferirlos de acuerdo con las órdenes impartidas por los clientes a través de denominadas cuentas postales.
El proyecto contempla que los dineros consignados en estas cuentas solo podrán destinarse a la ejecución de órdenes de pago o transferencias definidas por los usuarios, dichos recursos no podrán utilizarse para otorgar créditos, realizar operaciones financieras ni desarrollar actividades del sistema financiero, por lo tanto, la idea es mantener el uso restringido de los fondos apegado a la prestación de servicios postales de pago.
El borrador manifiesta imposibilidad para que se realicen giros si no existe un destinatario plenamente identificado, de igual manera, existe previsión de efectuar operaciones fraccionadas para evadir topes establecidos.
El proyecto contempla la garantía y la trazabilidad en línea de las operaciones con el ánimo de prevenir lavados de activos, incluso, cuando intervengan terceros en la prestación del servicio.
Enorme preocupación
Esta noticia no ha caído bien en el sistema financiero y protagonistas del mismo como Colombia Fintech considera inconveniente la iniciativa debido a que se estarían creando canales de baja resistencia que facilitarían actividades delictivas y permitirían la movilización de recursos sin los controles de seguridad, además advirtió que este tipo de recursos depositados en cuentas postales no estarían amparados por el seguro de depósitos del Fondo de Garantías Financieras Fogafín.
La Superintendencia Financiera también manifestó su preocupación debido a la posibilidad de que el lavado de activos podría derivarse de permitir captación de recursos sin un marco de supervisión financiera integral.
Desde la Confederación de Cooperativas de Colombia, Confecoop, se cree que el proyecto permitiría una forma de captación que se asemeja a un depósito, pero sin las protecciones legales que exige la ley.
La preocupación también se extiende Asobancaria que considera preocupante que se permita a los operadores de servicios postales de pago captar recursos del público sin el adecuado control.
La polémica apenas comienza y desde el sector bancario la preocupación aumenta con el paso de los días, mientras que se espera que desde el gobierno se de una explicación clara del proyecto.