Lunes, 22 / Ago / 2005

Armenia, la ciudad de la amistad, despidió los Bolivarianos

(EFE) Armenia, la ciudad colombiana de la amistad, despidió los XV Juegos Bolivarianos con una fiesta de música y danzas que rescató el espíritu de la competencia, nacida para recordar la hermandad libertaria entre seis naciones de Sudamérica.

La participación deportiva durante diez días de delegaciones de Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela, se cerró con un emotivo adiós en el que se destacó el esfuerzo de los participantes por dejar en alto a sus respectivas naciones.

Durante la ceremonia, celebrada en el Estadio Centenario de Armenia, se presentó un espectáculo dividido en cinco bloques, que comenzó con el desfile de banderas y delegaciones de deportistas participantes.

Posteriormente, un espectáculo folclórico de danza por parejas, a cargo de los bailarines de las casas de la cultura de las ciudades vecinas de Calarcá y Quimbaya, así como de Armenia.

Los temas musicales mostraron, en un estilo fusionado, danzas representativas del Caribe, el Llano y los Andes, las tres grandes regiones de las que procedieron los deportistas bolivarianos.

Posteriormente, un grupo de artistas hizo un colorido montaje que homenajeó el "desempeño corporal" de los deportistas, a cargo de cien gimnastas, acróbatas y danzantes callejeros, que pasaron de los sonidos clásicos a los modernos del rap y el hip-hop.

Otro bloque de danzas, coordinado por la coreógrafa mexicana Gabriela Romero, reunió a sesenta bailarines del Quindío, en una remembranza de los cuatro puntos cardinales, los elementos de la tierra, las flores, los pájaros y mariposas del bello Eje Cafetero Colombiano.

Los Juegos se cerraron, entre la alegría y la nostalgia de los "cuyabros" (pobladores de Armenia) con la extinción del Fuego Bolivariano, en medio de un caleidoscopio de colores y faroles llevados por 240 niños, en un augurio de lo que será la XVI edición, que se celebrará en la ciudad boliviana de Sucre en 2009.

La presencia del presidente de Colombia, Alvaro Uribe, hizo que la ceremonia se celebrara en medio de extremas medidas de seguridad, que incluyeron la vigilancia aérea a cargo de helicópteros.

Uribe, que saludó efusivamente al público cercano al palco oficial, elogió, posteriormente, el gran apoyo y la cordialidad que mostró el pueblo de los departamentos de Quindío y Risaralda para que la organización de los Juegos fuera un éxito.

"Quiero expresar una inmensa congratulación al civismo de ustedes, porque gracias a eso las delegaciones visitantes se llevan la mejor impresión de Colombia", expresó el gobernante.

Agradeció, además, a la Organización Deportiva Bolivariana (ODEBO) por la oportunidad dada a Colombia para organizar los Juegos "en un momento muy difícil" para su país.

"Felicito a los deportistas de todas las delegaciones, a los de Venezuela que lograron la mayor cantidad de medallas y a los de Colombia que mejoraron mucho sus logros anteriores. Con la ayuda de Dios, nos vemos en Cartagena", dijo en referencia a los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se celebrarán en esa ciudad en julio de 2006.

El presidente del Comité Olímpico Colombiano, Andrés Botero, destacó, por su parte, el "esfuerzo y la alegría" de los pobladores de Armenia y Pereira.

"Estoy seguro que el Olimpismo se ha sembrado en el alma del Eje Cafetero colombiano", enfatizó.

Botero consideró que los juegos fueron "los mejores de la historia" y enfatizó que durante los diez días de competencia se dieron "supremas demostraciones del verdadero espíritu olímpico".

Los juegos, que se celebraron en Armenia, Pereira, Bogotá y Cartagena, se cerraron hoy con la duodécima victoria consecutiva de Venezuela, país que sumó 179 medallas de oro, contra 173 de Colombia, que ocupó la segunda posición. EFE.