Muere Jesse Jackson, heredero político de Luther King y voz clave del siglo XX

Murió Jesse Jackson, histórico líder de los derechos civiles y dos veces candidato presidencial en Estados Unidos.

Por: Laura Campo • Colombia.com
Jesse Jackson. Foto: EFE
Jesse Jackson. Foto: EFE

Murió Jesse Jackson, histórico líder de los derechos civiles y dos veces candidato presidencial en Estados Unidos.

Estados Unidos le dice adiós a una de las últimas voces vivas del movimiento por los derechos civiles del siglo XX. El gran Jesse Jackson murió a los 84 años, dejando más de medio siglo de activismo político, religioso y social.

Para muchos habitantes, Jesse Jackson fue el enlace entre la generación encabezada por Martin Luther King Jr. y las nuevas disputas por justicia racial que aún existen en el país. Lideró marchas, encabezó boicots económicos y transformó el discurso religioso en un mecanismo de presión política.

Nacido en 1941 en Greenville, Carolina del Sur, creció en un país golpeado por la segregación. En los años sesenta ingresó al movimiento por los derechos civiles y trabajó de la mano con King hasta que fue asesinado en 1968. Ese momento marcó un momento clave: Jackson decidió asumir un papel más importante en la defensa de las comunidades afroamericanas.

Desde Chicago fundó Operation PUSH, organización que luego evolucionaría en la Rainbow PUSH Coalition. Desde allí impulsó campañas para ordenar a grandes empresas la contratación de trabajadores negros y la consolidación de negocios afroamericanos. Su estrategia fusionaba presión pública, negociación y movilización.

Pero su aspiración no se quedó en el activismo social. En 1984 y 1988 se postuló a la contienda por la nominación presidencial demócrata, volviéndose en uno de los primeros afroamericanos en competir seriamente el liderazgo nacional. Aunque no logró ser elegido, sus campañas expandieron la participación de minorías en el proceso electoral y cambiaron el debate político de la época.

En los últimos años su salud se desgastó. En 2017 informó que padecía Parkinson, diagnóstico que luego fue comprobado como parálisis supranuclear progresiva, una enfermedad neurológica degenerativa que no tiene cura. Aun así, permaneció activo en actos públicos y manifestaciones sobre desigualdad y derecho al voto.

 

Tras conocerse el fallecimiento de Jesse Jackson, muchas figuras políticas se pronunciaron. El presidente Donald Trump lo describió como una figura de carácter fuerte y gran personalidad. El expresidente Joe Biden destacó su convicción de que Estados Unidos debía esforzarse por cumplir su promesa de igualdad.

Jackson fue orador, negociador internacional y organizador comunitario. Pero, sobre todas esas cosas, fue una persona que se rehusó a aceptar que los progresos logrados en los años sesenta fueran indispensables. Su muerte cierra un capítulo de una gran historia estadounidense, aunque su legado continuará presente en cada proyecto sobre justicia racial y representación política de Estados Unidos.