Washington eleva el tono tras denuncias de hostigamiento a su diplomático en La Habana

Washington acusó a actores vinculados al Gobierno cubano de hostigar a su diplomático en La Habana y analiza posibles sanciones como respuesta.

Por: Laura Campo • Colombia.com
Mike Hammer. Foto: EFE
Mike Hammer. Foto: EFE

Washington acusó a actores vinculados al Gobierno cubano de hostigar a su diplomático en La Habana y analiza posibles sanciones como respuesta.

El Gobierno de Washington aclaró que su principal representante en La Habana fue objeto de actos de persecución mientras cumplía labores oficiales en la isla. La acusación fue planteada por el subsecretario de Estado, Christopher Landau, quien señaló que la situación ya está siendo estudiada para adoptar medidas.

De acuerdo con la información difundida por Washington, el responsable de negocios Mike Hammer fue seguido por personas identificadas como relacionadas con el aparato estatal cubano durante varios traslados fuera de la sede diplomática. El delegado estadounidense aseguró que su Gobierno tiene identificados a los implicados y que no rechaza aplicar restricciones migratorias como solución.

Landau resaltó que la Convención de Viena resguarda el libre desempeño de los diplomáticos y reiteró que cualquier intento de hostigamiento constituye una violación de esas normas. En un mensaje publicado en redes sociales, mostró imágenes en las que se escuchan mensajes dirigidos al representante estadounidense cuando se aproximaba a un vehículo oficial.

 


Hasta ahora, el Gobierno de Cuba no ha publicado una postura formal sobre el señalamiento. El suceso se conoce en un momento de relaciones especialmente difíciles, con nuevas limitaciones económicas promovidas por la administración de Donald Trump, que ha endurecido su política hacia la isla.

El episodio ocurre además en medio de una difícil coyuntura interna en Cuba, marcada por problemas económicos, apagones frecuentes y un aumento de molestias. Observadores opinan que este nuevo cruce diplomático podría agravar aún más el ya frágil canal de comunicación entre ambos gobiernos.

Fuentes diplomáticas indagadas en Washington indicaron que el caso será revisado en conjunto con aliados regionales y que no se rechaza elevar la problemática a instancias multilaterales si se confirma la responsabilidad de actores estatales. Mientras tanto, la embajada estadounidense mantiene sus operaciones normales, aunque bajo una estructura reforzada de seguridad.

Analistas indican que este tipo de sucesos suele tener efectos más grandes que el incidente puntual, ya que afecta la cooperación en temas sensibles como migración, seguridad y comercio. En ese contexto, cualquier escalada podría traducirse en nuevas limitaciones que afecten tanto a funcionarios como a ciudadanos de los dos países.

La evolución de este incidente, señalan, será clave para determinar si se abre espacio a la negociación o si, por el contrario, se consolida una etapa de mayor confrontación entre Washington y La Habana.