Atlético Nacional e Independiente Medellín se quedarán sin estadio para la Liga BetPlay 2026-II

El Atanasio Girardot, máximo escenario deportivo de la ciudad de Medellín, será intervenido a mitad de año para una ambiciosa remodelación.

Por: Carlos Guevara • Colombia.com
El estadio alberga, además, a la Selección Colombia Femenina en la Liga de Naciones Conmebol. Foto: Twitter @nacionaloficial
El estadio alberga, además, a la Selección Colombia Femenina en la Liga de Naciones Conmebol. Foto: Twitter @nacionaloficial

El Atanasio Girardot, máximo escenario deportivo de la ciudad de Medellín, será intervenido a mitad de año para una ambiciosa remodelación.

Para sorpresa del pueblo antioqueño, la renovación del Estadio Atanasio Girardot avanza en su ruta y aunque la iniciativa pretende modernizar el principal escenario deportivo de la ciudad, el proceso trae consigo una consecuencia inevitable, pues tanto Atlético Nacional como Independiente Medellín deberán afrontar un periodo prolongado sin su fortín.

La administración de Medellín, en cabeza del alcalde Federico Gutiérrez, informó que los estudios arquitectónicos, estructurales y técnicos ya fueron radicados ante la curaduría urbana, cumpliendo con los requisitos legales para obtener la licencia de construcción.

Tras meses de análisis del terreno, revisiones de seguridad y levantamientos topográficos, el proyecto parece encaminado a una etapa decisiva. El cronograma establece la apertura del proceso licitatorio en mayo, una adjudicación prevista para junio y el comienzo de las intervenciones a finales de julio, con una meta de culminación hacia diciembre de 2027.

Sin embargo, más allá de la infraestructura proyectada, que incluye ampliar la capacidad a cerca de 60 mil espectadores, renovar cubiertas y levantar nuevas estructuras, el asunto que genera mayor inquietud, es la ausencia de estadio para los dos grandes clubes de la ciudad durante buena parte del segundo semestre de 2026 y todo el año siguiente.

Opciones cercanas aparecen sobre la mesa, sí, opciones posibles aunque no del todo equivalentes. Escenarios como el Polideportivo Sur o el Estadio Alberto Grisales podrían servir como sedes alternas, pero su capacidad y características distan del contexto habitual al que están acostumbradas las instituciones y sus aficionados. Y ahí surge el punto que inquieta y son las competencias internacionales.

Con participación prevista  de Atlético Nacional y Medellín en fases preliminares de torneos continentales (la Copa Libertadores para uno y la Copa Sudamericana para el otro), el traslado a escenarios de menor envergadura podría complicar el cumplimiento de estándares exigidos en etapas avanzadas. En caso de progresar, surgiría la necesidad de evaluar nuevamente sedes que cumplan con requisitos técnicos y logísticos, generando una incertidumbre que, sin ser definitiva, tampoco pasa inadvertida.

Así, mientras el proyecto de modernización promete beneficios a largo plazo, el presente inmediato obliga a ajustes considerables. La renovación del estadio representa un progreso urbanístico y deportivo, eso es innegable, pero también impone una transición compleja en la que tanto Atlético Nacional como Medellín deberán adaptarse para competir fuera de su hogar.