Millonarios encuentra su identidad con Bustos y hay una clave táctica evidente

Millonarios empieza a consolidar esa identidad. Sarabia y Valencia se convierten en armas ofensivas y el equipo gana profundidad y equilibrio.

Por: William Marín • Colombia.com
El Embajador le regaló una gran noche a su gente. Foto: | Millonarios FC
El Embajador le regaló una gran noche a su gente. Foto: | Millonarios FC

Millonarios empieza a consolidar esa identidad. Sarabia y Valencia se convierten en armas ofensivas y el equipo gana profundidad y equilibrio.

Millonarios comienza a reflejar con claridad la idea de Fabián Bustos. Tras un arranque con cuestionamientos en la Liga BetPlay 2026, el conjunto albiazul encadena señales positivas: en cinco partidos bajo su dirección suma tres victorias, un empate y una derrota, con 10 goles a favor, 5 en contra y tres arcos en cero.

Más allá de las cifras, el cambio tiene una explicación táctica concreta: el protagonismo ofensivo de los laterales. Ese detalle está marcando la diferencia en el nuevo funcionamiento de Millonarios.

Intensidad, presión y amplitud como pilares

Desde su llegada, Bustos planteó un equipo intenso, protagonista y con vocación ofensiva. La presión alta, la recuperación tras pérdida y la búsqueda constante de amplitud empezaron a notarse en las últimas jornadas.

El modelo es claro: laterales profundos, mediocampistas dinámicos y delanteros móviles. La intención es abrir la cancha, ensanchar al rival y llegar con más hombres al área. Esa idea tomó forma, por ejemplo, en el triunfo ante Deportivo Pereira en El Campín, donde el dominio por bandas fue determinante.

Laterales que dejaron de ser secundarios

El crecimiento de Millonarios se entiende a partir del rol de Carlos Sarabia y Sebastián Valencia. Ambos pasaron de cumplir funciones defensivas tradicionales a convertirse en piezas clave en ataque.

Valencia ya suma asistencia y gol, además de constante proyección por el sector izquierdo. Su capacidad para centrar, sorprender y aparecer en zona de definición amplió el repertorio ofensivo.

Sarabia, por su parte, registra dos asistencias y un tanto. Su lectura para llegar desde segunda línea genera superioridad numérica y obliga a los rivales a ajustar marcas. Cuando los laterales pisan el área, Millonarios ataca con más volumen y sorpresa.

Impacto directo en los delanteros

El nuevo enfoque beneficia a nombres como Leonardo Castro, Radamel Falcao García y Rodrigo Contreras. Los centros desde banda y la presión alta generan más situaciones claras.

Leo Castro ya suma tres goles en este ciclo, mientras que otros atacantes también comenzaron a aparecer en el marcador. El equipo dejó de depender de acciones aisladas y ahora construye ventajas colectivas con mayor regularidad.

Resultados que respaldan la idea

El ajuste táctico coincidió con la recuperación en la tabla. Victorias ante Águilas Doradas y Llaneros FC, empate frente a Deportivo Cali y el reciente triunfo sobre Pereira marcaron el punto de inflexión.

La actitud cambió. Hay más intensidad, mayor compromiso colectivo y una estructura reconocible. En un plantel con figuras experimentadas, el orden táctico empieza a potenciar el talento individual.

El detalle que explica la diferencia

El protagonismo de los laterales no es un recurso improvisado. Forma parte del ADN futbolístico de Bustos, construido en procesos exitosos en el exterior. Equipos con amplitud, verticalidad y presión constante.

En 2026, Millonarios empieza a consolidar esa identidad. Cuando Sarabia y Valencia se convierten en armas ofensivas, el equipo gana profundidad y equilibrio. Ese detalle, aparentemente simple, explica buena parte de la transformación reciente del cuadro embajador.