¿Estados Unidos dejará de ser sede del Mundial tras lo ocurrido con Venezuela? La FIFA se apega al reglamento

Estados Unidos se encuentra en el ojo del huracán tras la captura de Nicolás Maduro, lo que podría repercutir incluso en el deporte.

Por: Carlos Guevara • Colombia.com
El sorteo de la Copa Mundial se llevó a cabo en Washington, mismo lugar en el que se planeó el golpe al régimen venezolano. Foto: Twitter @FIFAWorldCup
El sorteo de la Copa Mundial se llevó a cabo en Washington, mismo lugar en el que se planeó el golpe al régimen venezolano. Foto: Twitter @FIFAWorldCup

Estados Unidos se encuentra en el ojo del huracán tras la captura de Nicolás Maduro, lo que podría repercutir incluso en el deporte.

Tras la reciente operación ejecutada por el país de las barras y las estrellas en territorio venezolano, las tensiones geopolíticas han escalado a un nivel que ya empieza a rozar el ámbito deportivo. Y en medio de ese escenario, en distintos sectores se ha instalado la pregunta sobre un posible veto a Estados Unidos como sede del Mundial 2026, torneo que se disputará en apenas 159 días en Norteamérica, de manera conjunta con México y Canadá.

Desde el punto de vista jurídico y reglamentario, El Mundial 2026 no corre un riesgo real de suspensión ni de cambio de sede por hechos políticos externos, pues la FIFA adjudicó la organización del torneo a los tres países mediante acuerdos de sede conocidos como Hosting Agreements, contratos vinculantes que establecen obligaciones claras tanto para el ente rector del fútbol como para los Estados anfitriones.

Estos convenios solo pueden modificarse o rescindirse ante incumplimientos graves, situaciones de fuerza mayor o riesgos directos que afecten la seguridad y la correcta ejecución del evento, y en ese contexto, el reglamento de la FIFA es bastante claro.

Los Estatutos del organismo, particularmente en los artículos 14 al 16, contemplan sanciones para federaciones nacionales cuando existe injerencia gubernamental directa en el fútbol o violaciones al orden deportivo, por lo que no se trata, en ningún caso, de castigos automáticos por decisiones de política exterior, conflictos diplomáticos o acciones militares ajenas a la actividad futbolística.

El Reglamento FIFA tampoco establece una relación directa entre conflictos armados externos y la pérdida de una sede mundialista. Desde el derecho contractual, que al final es el que rige estos acuerdos, los contratos no se extinguen por hechos geopolíticos que no afecten de manera directa el cumplimiento del torneo.

Aun así, los aficionados evocan precedentes recientes y se manifiestan sobre un favoritismo por Estados Unidos, ya que el caso de Rusia, vetada de competiciones como la Champions League tras la invasión a Ucrania, aparece de manera recurrente en el debate.

Sin embargo, la exclusión rusa fue una decisión excepcional del Consejo de FIFA y UEFA, motivada por riesgos competitivos, logísticos y de integridad deportiva, no por la aplicación automática de una cláusula general válida para todos los casos.

En conclusión, y pese al ruido político que rodea el panorama internacional, no existe una base reglamentaria vigente que permita suspender el Mundial 2026 o retirar la sede a Estados Unidos de forma automática. El torneo sigue su curso, sigue su planificación y, por ahora, se mantiene al margen de las tensiones que sacuden al mundo.