Colombia.com Bogotá Sábado, 14 / May / 2016

Barcelona se consagra campeón de España 

El Barcelona se consagró nuevamente como campeón de la Liga de España.  

Barcelona se consagra campeón de España 

De más a menos y no sin cierto suspenso en las últimas jornadas, el Barcelona conquistó  la vigésimo cuarta Liga de su historia, cuyos cimientos se construyeron en una primera mitad de temporada muy regular. 

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Tras un verano marcado por un calendario vertiginoso como consecuencia de ganar los tres títulos obtenidos la temporada anterior (Liga, Copa del Rey y Liga de Campeones), el equipo entrenado por Luis Enrique afrontaba un inicio de curso exigente con la misma base que lo ganó todo en el curso 2014-15, pero sin Pedro ni Xavi. A ello se sumó la sanción de la FIFA que aplazó hasta el 2016 el debut de Aleix Vidal y Arda Turan, únicas incorporaciones del año. 

Aun así, el Barcelona superó con solvencia los cuatro primeros encuentros de la competición. Un pleno de doce puntos, a pesar de las visitas complicadas a San Mamés (0-1) y Vicente Calderon (1-2), mientras que en el Camp Nou tampoco se escapaban los puntos ante el Málaga (1-0) y el Levante (4-1). 

El primer aviso llegó en Balaídos, donde el Barcelona encajó la goleada más abultada de la temporada (4-1) y se vislumbraron algunas lagunas defensivas. 

Se levantaron los de Luis Enrique ante la Unión Deportiva Las Palmas en el Camp Nou gracias a los goles de Luis Suárez (2-1), aunque el peaje que tuvieron pagar fue alto: Messi padeció una lesión de ligamentos en la rodilla que le dejaría dos meses en el dique seco. 

Primer contratiempo serio de los azulgrana que, sin embargo, salvaron con nota. Y eso que los primeros pasos de la travesía sin el argentino se saldaron con una derrota en el Sánchez Pizjuán (2-1) en la jornada siete. Desde entonces el Barcelona encadenó 23 jornadas sin conocer la derrota, una racha clave para conquistar el título final (el récord lo estableció en 39 partidos sin perder en todas las competiciones). 

El argentino no reapareció hasta el clásico del 21 de noviembre. Antes de visitar el Bernabéu, Neymar da Silva y Luis Suárez lideraron a su equipo a base de goles en los cuatro triunfos solventes ante Rayo Vallecano (5-2), Eibar (3-1), Getafe (0-2) y Villarreal (3-0). 

La dinámica positiva de los de Luis Enrique se confirmó en el estadio del eterno rival con un 0-4 memorable. El Barcelona salía de Chamartín líder con una ventaja de 4 puntos con respecto al Atlético de Madrid, segundo clasificado, y de 6 con el Real Madrid, tercero. 

La racha de seis victorias se truncó con dos empates consecutivos ante el Valencia y el Deportivo justo antes de afrontar el Mundial de Clubes. El Barcelona seguía líder, aunque con los mismos puntos que el Atlético. 

Tras alzar el quinto título del 2015 en Japón, los azulgrana superaban al Betis (4-1) y titubeaban en un intenso derbi ante el Espanyol (0-0), el último empate antes de una racha de 12 victorias consecutivas. Tras ese último tropiezo, el Atlético, con un partido más que los catalanes, cogía las riendas de la Liga. 

Su liderato duró tan solo tres jornadas. En su visita al Camp Nou, los de Diego Simeone cayeron por 2-1 y el Barcelona se aferraba a una primera plaza que ya no dejaría escapar. 

Liderados por la jerarquía goleadora del tridente formado por Neymar, Messi y Suárez, los azulgrana sumaban de tres en tres ante rivales de la zona media-baja de la clasificación: Levante (0-2), Celta (6-1), Sporting de Gijón (1-3), Las Palmas (1-2), Sevilla (2-1), Rayo Vallecano (1-5), Eibar (0-4) y Getafe. 

En la jornada 30, tras empatar en El Madrigal (2-2), el Barcelona sumaba 76 puntos y gozaba de una ventaja de 9 y 10 puntos, respectivamente, con el Atlético de Madrid y el Real Madrid, sus más inmediatos perseguidores. 

Entrenadores rivales -"La Liga está terminada", llegó a asegurar el preparador del Real Madrid, Zinedine Zidane- e incluso jugadores azulgrana -"Si no ganamos esta Liga será por culpa nuestra", apuntó Gerard Piqué- daban por sentenciado el título. 

Pero todo cambió la tarde del 2 de abril. Tras un parón por compromisos internacionales, un Barcelona pletórico recibía a un Real Madrid enfundado con el vestido de víctima. Los blancos se llevaron, contra pronóstico, el clásico (1-2). 

Un accidente que acabó siendo un socavón. Un giro en el guión de una Liga que en el mes de marzo parecía decidida. La sequía goleadora de las tres lanzas del tridente provocó que, además de quedar apeados de las semifinales de la Liga de Campeones a manos del Atlético de Madrid, los azulgrana cayeran ante la Real Sociedad (1-0) y el Valencia (1-2). 

El Barça, sin embargo, seguía líder, si bien ya no gozaba de colchón alguno. A cinco jornadas para la finalización del campeonato, el Atlético, con el 'goal average' en contra, empataba a puntos con los de Luis Enrique, mientras que el Real Madrid se situaba a uno de la primera posición. 

Liderados por la voracidad de Luis Suárez, catorce tantos en cinco partidos, y un Messi en su versión más asociativa, el Barcelona acababa, a lo grande, con una racha de cuatro jornadas sin conocer la victoria. 

Cinco victorias consecutivas ante el Deportivo de la Coruña (0-8), el Sporting de Gijón (6-0), el Betis (0-2), el Espanyol (5-0) y Granada (0-3) cerraban el debate. 

En el Nuevo Estadio de Los Cármenes, los hombres de Luis Enrique, de nuevo envueltos en una inercia ganadora, no dieron lugar a la sorpresa y reeditaron una Liga que hace dos meses tenían prácticamente ganada.