“Nos dejaron solos”: la denuncia del plantel de Binacional tras el descenso administrativo

La exclusión de Binacional de la Liga 1 no solo marcó un descenso administrativo: dejó a todo un plantel en el limbo contractual.

Por: Laura Campo • Colombia.com
Actualización
Jugador de futbol: Roger Torres. Foto: Instagram Oficial de Roger Torres
Jugador de futbol: Roger Torres. Foto: Instagram Oficial de Roger Torres

La exclusión de Binacional de la Liga 1 no solo marcó un descenso administrativo: dejó a todo un plantel en el limbo contractual.

El fútbol peruano suma un nuevo capítulo de crisis institucional con el caso de Deportivo Binacional, club de Juliaca que fue retirado de la Liga 1 2025 por decisión de la Federación Peruana de Fútbol (FPF). Lo que en principio parecía una sanción estrictamente deportiva se ha transformado en un drama humano y laboral para los jugadores, que hoy denuncian impagos, falta de comunicación y abandono total de parte de la dirigencia.

El mediocampista colombiano Róger Torres fue una de las voces que rompió el silencio sobre lo sucedido en la Binacional. En declaraciones a medios radiales, expuso que el plantel no ha recibido los salarios correspondientes al mes de julio y que, tras el anuncio de la FPF, ningún directivo volvió a presentarse. “Nos entregaron nuestras pertenencias, nos despedimos entre compañeros y hasta ahí llegó todo. No hubo una explicación ni un responsable que diera la cara”, relató.

Torres, que se convirtió en uno de los referentes del equipo con goles y asistencias, explicó que incluso debió costear de su bolsillo el regreso a su país, así como los gastos de su compatriota Carlos Pérez, a quien él mismo había recomendado como refuerzo. La historia es similar para otros extranjeros, que tuvieron que asumir pasajes y hospedaje ante la ausencia de apoyo de la institución.

El Sindicato de Futbolistas (SAFAP) alertó que la situación se complica aún más para quienes fueron inscritos durante el Torneo Clausura, ya que la reglamentación impide que un jugador sea registrado en más de dos equipos en una misma temporada. Esto significa que varios integrantes del plantel podrían quedarse sin club hasta 2026, salvo que se tramite una excepción especial.

Más allá de lo estrictamente deportivo, lo ocurrido con Binacional pone en evidencia la fragilidad de muchos proyectos en el fútbol sudamericano, donde la falta de planificación y el desorden dirigencial terminan arrastrando a profesionales que dependen de un contrato para sostener a sus familias. La sanción de la FPF ha destapado una cadena de deudas, silencios y promesas incumplidas que golpean directamente a quienes menos responsabilidad tienen: los jugadores.

Hoy, mientras la dirigencia permanece ausente, los futbolistas enfrentan la incertidumbre de no saber si podrán continuar su carrera en lo que resta del año. Lo que debía ser una medida administrativa terminó por transformarse en una crisis humana que deja claro que, sin instituciones serias, el fútbol se convierte en un terreno lleno de deudas, improvisación y sueños truncados.