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Salento y El Valle del Cocora

La cordillera central es un imponente sistema montañoso de belleza infinita y fertilidad suprema, sus paisajes parecen descritos por ángeles y basta con sentir su atmósfera para no querer partir nunca de allí, es un pedazo de naturaleza que hay que disfrutar antes de que el tiempo acabe porque realmente es una pena pasarlo por alto.

Salento y El Valle del Cocora
Salento es el pueblo que vigila el Valle del Cocora. Foto: Shutterstock

SABOR A CAFÉ, SABOR A PATRIA

La colonización antioqueña dejó como legado arquitectónico imponentes haciendas cafeteras cuyo colorido y conformación han sido objeto de culto, y hoy, convertidas en hostales le brindan a los visitantes la comodidad, hospitalidad y tradición paisa reconocidas en todos los rincones de la patria.

Y es que la misma patria encuentra en este paraje su propia sustancia porque se erigen en sus campos las orgullosas palmas de cera del Quindío que alcanzan los 60 metros de altura, el árbol nacional y hogar preferido del loro orejiamarillo, una especie amenazada y endémica del país que jamás deberá abandonar esta tierra porque su presencia impregna de vitalidad y hermosura todo a su alrededor.

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Este lugar conforma un auténtico santuario de las aves, se han contado cerca de 500 especies y su avistamiento es una costumbre pacífica que se consolida como un gran atractivo para el turista.

El Valle del Cocora es la entrada al Parque Natural de Los Nevados y es cruzado por el río Quindío, un lugar apacible de belleza inimaginada y que brinda el confort al espíritu tan necesario para cargar con nuevas energías la voluntad.

Este valle le ofrece al visitante hermosos paisajes y deleite al paladar porque sus restaurantes se especializan en la comida tradicional paisa y truchas cultivadas en la región.

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El Valle del Cocora se disfruta con una buena compañía y una taza de café, es un lugar en donde la calma reina y en donde se le rinden honores contemplados en días de climas maravillosos, cielos pintados por un artista cósmico y un ambiente que exige más horas al día porque nadie desea que aquí el tiempo transcurra.

En medio de una naturaleza exuberante, la interacción con la naturaleza convierte el turismo ecológico en una memorable aventura que es complementada con caminatas en una ruta de flora y fauna tan diversa que gana adeptos con los años y especialmente con la maravillosa y acertada descripción que de la zona hacen quienes han tenido el privilegio de ser testigos de su imponencia.

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Salento es el pueblo que vigila el Valle del Cocora y es el municipio más antiguo del departamento del Quindío. Con una agradable temperatura que promedia los 18 grados, esta población ofrece al mundo un marco extraordinario en donde la belleza de su naturaleza y la amabilidad de sus gentes son razones inequívocas de su inmejorable origen.

Salento es café y mucho más, es una población con historia, es pasado, presente y futuro del turismo ecológico en Colombia y gracias a su experiencia en este campo es un espacio con personalidad y autoridad para hablar con voz fuerte y propia, Salento y el Valle del Cocora son el gusto cafetero y nacional porque exponen la belleza de una raza pujante que no conoce el retroceso.

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Una sola visita al Valle del Cocora es razón suficiente para preparar un nuevo viaje, visitas que siempre ofrecen sorpresas exóticas y naturales de un lugar que se hizo con un molde que se perdió.

Ubicación

El valle de Cocora se localiza entre los cursos altos del río Quindío, el principal curso fluvial del departamento homónimo, a una altura entre los 1800 y los 2400 metros sobre el nivel del mar.

El valle está ubicado a una distancia de 24 kilómetros al noreste de la capital departamental, Armenia, en jurisdicción del municipio de Salento.

Salento y el Valle de Cocora