Actualización: Jue, 29 / Sep / 2011 4:59 pm
Jueves, 29 / Sep / 2011

Comienza la época de los catarros, ¿se pueden evitar?

El resfriado, más conocido como catarro, es una gran cantidad de virus pertenecientes a distintas familias, lo que hace muy difícil su abordaje. Es decir, es casi imposible librarse de él, por el contrario, podemos contar con que sufriremos al menos uno al año.

Comienza la época de los catarros, ¿se pueden evitar?
El catarro es casi imposible librarse de él, por el contrario, podemos contar con que sufriremos al menos uno al año.

En septiembre comienzan a bajar las temperaturas por lo que los expertos recomiendan evitar corrientes de aire y cambios extremos de temperatura, así como empezar a protegerse del frío por las mañanas y por las noches para esquivar los catarros típicos del otoño.

Y es que, el catarro o resfriado es la infección vírica respiratoria más extendida. Muy pocas personas escapan a esta enfermedad y la mayoría padece varias infecciones al año. Así, se estima que los adultos sufren de dos a cinco resfriados al año y los niños un promedio de cuatro a diez.

Si se tienen en cuenta estas cifras y suponiendo que cada habitante sufre sólo una media de dos resfriados anuales, para una población como la española, con 40 millones de habitantes, supondría un total de 80 millones de resfriados al año en nuestro país.

"Para prevenir los catarros basta con evitar cambios bruscos de temperatura, protegerse del frío, no fumar, seguir una alimentación sana y variada y realizar ejercicio físico", recomienda el médico de familia y miembro de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFyC), Francisco Camaralles.

¿Catarro o gripe? Cómo distinguirlo

Aunque en ocasiones no sabemos distinguir una gripe de un resfriado, lo cierto es que entre ambas infecciones existen importantes diferencias, la principal la que hace referencia a los tipos de virus que causan una u otra enfermedad, que son completamente diferentes. Además, en el caso de la gripe estos virus son altamente contagiosos, mucho más que en el resfriado.

En opinión del doctor Camarelles, es importante distinguir entre ambas afecciones. Así, destaca que el resfriado común o catarro es una infección viral leve del sistema respiratorio superior causada principalmente por rinovirus y coronavirus que se cura en pocos días sin dejar secuelas. Los síntomas más comunes son congestión nasal, dolor de cabeza y de garganta, tos y una sensación de cansancio en general.

Por su parte, la gripe es una infección vírica que afecta principalmente a la nariz, la garganta, los bronquios y, ocasionalmente, los pulmones. La infección dura generalmente una semana y se caracteriza, a diferencia del catarro, por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, cefalea y malestar general importante, tos seca, dolor de garganta y rinitis, problemas que suelen obligar al enfermo a quedarse en cama. El primer pico de gripe aparece en España a finales de diciembre y principios de enero y el segundo lo hace a finales de enero.

Según Camarelles, en ambos casos, "no hace falta ir al médico, uno se puede curar en casa con remedios caseros, zumos, líquidos, algún analgésico, etcétera". Sin embargo, el doctor advierte de que "hay que controlar la temperatura porque si se tiene fiebre alta durante tres o cuatro días, hay que consultarlo al médico, especialmente los pacientes polimedicados y con enfermedades graves son quienes deberían consultarlo incluso antes".

El resfriado común

El resfriado común es una enfermedad que afecta sobre todo a la nariz y la garganta, aunque puede extenderse a veces hasta la laringe y la tráquea. Su período de incubación es de 48 a 72 horas. Dura varios días y puede ser causada por más de 200 virus diferentes, por lo que no existe una vacuna capaz de proteger frente a todos ellos.

Entre los virus que provocan esta infección destacan los Rhinovirus, que causan aproximadamente el 30-35% de todos los resfriados en adultos y son más activos a principios del otoño, en primavera y verano. Hasta la fecha se han identificado más de 110 tipos distintos de Rhinovirus. Otro grupo virus que ocasionan un gran porcentaje de catarros es el de los Coronavirus, que actúan sobre todo en invierno y a comienzos de la primavera. Se han aislado más de 30 clases diferentes, pero sólo tres o cuatro afectan a los seres humanos.

A ellos se unen también los Adenovirus, Orthomyxovirus, Coxsackievirus, Paramyxovirus, Ecovirus y Enterovirus, todos ellos responsables de otras enfermedades más graves, y que son los causantes del 10-15 por ciento de los resfriados.

La infección se produce en el tracto respiratorio superior, no en el inferior, ya que los virus son muy sensibles a la temperatura y se multiplican con mayor facilidad a 32º centígrados o menos, graduación propia del tracto superior mientras que en el inferior la temperatura alcanza los 37º C.

El contagio del virus del resfriado se produce a través de gotitas de saliva que se expulsan mientras se habla, se tose o se estornuda, afectando en primer lugar a las células de las vías aéreas. Así, las mayores tasas de infecciones corresponden a niños que infectan a los adultos y a los ancianos de su familia. Los espacios cerrados o con aglomeraciones y los lugares donde conviven durante horas diversos individuos (colegios, centros geriátricos, hospitales) son más proclives a la diseminación de la infección.

Afecta más a mujeres jóvenes

Según un estudio realizado hace unos años por TNS Consumer, la mayoría de los españoles reconoce que cuando sufre un resfriado su vida diaria se ve afectada y dejan de hacer actividades cotidianas como deporte, quedar con los amigos o salir de copas. Además, el 50 por ciento de la población señala que los resfriados le afectan en el rendimiento del trabajo o los estudios, especialmente en los hombres, e incluso, uno de cada dos españoles afirma que deja de mantener relaciones íntimas, sobre todo entre 35 y 49 años. Además, la gran mayoría reconoce que también les cambia el carácter, volviéndose más tristes, serios e irritables.

Los españoles que más se resfrían son los jóvenes de 18 y 34 años, que suelen tener una media de más de tres resfriados al año. Y de entre ese grupo, son las mujeres las que más lo padecen, ya que declaran que suelen pasar al menos cuatro o más resfriados al año. Por el contrario, las personas mayores de 50 años son las que afirman que lo padecen sólo una vez al año.

En cuanto al origen de estos catarros, casi el 100% de las personas atribuye el cogerse un resfriado a motivos meteorológicos como cambios de temperatura bruscos, la lluvia, el frío o no abrigarse bien, y sólo un 46% dice que es por el contagio de otra persona. Asimismo, en lo que respecta a la forma más habitual de prevenirlo, destacan las de abrigarse más, evitar cambios bruscos de temperatura, evitar coger frío y tomar vitaminas. Entre los que se abrigan más para prevenir el resfriado, destacan los hombres jóvenes de 18 a 34 años.

Lo más común cuando se nota que uno se está resfriando son remedios caseros como tomar limón o leche con miel y la administración de productos para aliviar los síntomas. Sin embargo, cuando uno ya está resfriado recurre en primer lugar a tomar medicamentos que eviten los síntomas pasando a un segundo lugar los métodos caseros como la leche caliente o la miel con limón, y sólo 4 de cada 10 españoles acude al médico, mientras que el resto prefiere principalmente pedir consejo a familiares o amigos o guiarse por su intuición.

En cuanto a los cambios de carácter, el estudio refleja que más del 85% de las personas señalan que éste les cambia cuando tienen un resfriado, y señala que las alteraciones frecuentes son sentirse más tristes, más serios, más irritables, y más mimosos. Son sobre todo las mujeres las que señalan que se encuentran más tristes y mimosas.

Cómo aliviar los síntomas


Si bien es prácticamente imposible escapar de esta infección, los expertos realizan una serie de recomendaciones para, una vez resfriado, aliviar en lo posible los síntomas. Así, señalan que hay que abstenerse de utilizar antibióticos, ya que pueden generar resistencias que impedirían que los antibióticos actúen si son necesarios en otra infección posterior.

También aconsejan la ingestión de abundantes líquidos, porque mantienen la hidratación y estimulan las secreciones de las mucosas, que son la primera línea de defensa contra la infección, ya que producen una defensa física, facilitando la eliminación de virus y bacterias a través de las secreciones. Se recomiendan especialmente bebidas calientes y con sabor (caldos, infusiones, sopas).

Asimismo, señalan que, en la medida de lo posible, hay que evitar el estrés, puesto que se ha demostrado que éste es un factor importante de descenso en la actividad del sistema inmune. Al disminuir esta actividad, somos más propensos a enfermar. También recomiendan practicar inhalaciones aromáticas (mentol y eucalipto), que alivian los síntomas, aumenta la secreción de la mucosa y facilita el paso del aire a través de los senos nasales. Además, se consigue también una acción expectorante.

En definitiva, destacan que lo mejor es mantener un buen estado general de salud, lo que se consigue con una dieta equilibrada, ingiriendo mayor cantidad de frutas y verduras y practicando deporte con regularidad, lo que provoca un aumento de la resistencia al contagio, y en el caso de que éste se produzca, disminuye el riesgo de complicaciones asociadas al proceso catarral.

Por otro lado, para evitar contagiar a otras personas, el enfermo puede adoptar ciertas precauciones, como son cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo cuando tosa o estornude, lavarse las manos después de toser o estornudar, y si es posible, permanecer lejos de personas con asma o patología pulmonar crónica.