Actualización: Lun, 13 / Ago / 2012 12:33 pm
Lunes, 13 / Ago / 2012

Depresión y estrés pueden reducir el tamaño del cerebro

Investigadores estadounidenses realizaron un estudio que reveló que la depresión y el estrés crónico pueden causar pérdida de volumen cerebral, que contribuye, a la alteración emocional y cognitiva.

Depresión y estrés pueden reducir el tamaño del cerebro
Expertos de la Universidad de Yale, situada en el este de Estados Unidos, determinaron que la depresión mayor o el estrés crónico pueden causar pérdida de volumen cerebral y descubrieron un interruptor genético que desencadena la pérdida de conexiones cerebrales en seres humanos y la depresión en modelos animales.

La investigación, publicada en la revista Medicina Natural, muestra que el interruptor genético -conocido como un factor de transcripción- reprime la expresión de varios genes necesarios para la formación de conexiones sinápticas entre las células cerebrales, lo que podría contribuir a la pérdida de masa cerebral.

El autor principal del estudio y profesor de Psiquiatría, Neurobiología y Farmacología en Yale, Ronald Duman, manifestó que el equipo quería “poner a prueba la idea de que el estrés provoca una pérdida de sinapsis en el cerebro humano”.

Agregó que han demostrado que los circuitos normalmente involucrados en la emoción, así como la cognición, se interrumpen cuando este factor de transcripción se activa.

Los investigadores analizaron tejidos donados de pacientes deprimidos y no deprimidos y buscaron distintos patrones de activación de genes y determinaron que los cerebros de los pacientes que habían estado deprimidos exhibían menores niveles de expresión de los genes requeridos para la función y estructura de las sinapsis cerebrales.

El experto H.J Kang, miembro del equipo, destacó que al menos cinco de estos genes podrían estar regulados por un solo factor de transcripción, llamado Gata 1, que desempeña un papel no sólo en la pérdida de las conexiones entre las neuronas, sino también en los síntomas de la depresión.

Al respecto, Duman expresó que las variaciones genéticas en Gata 1 podrán, algún día, ayudar a identificar a las personas en alto riesgo de depresión mayor o la sensibilidad al estrés.

"Esperamos que, mediante la mejora de las conexiones sinápticas, ya sea con nuevos medicamentos, o con psicoterapia, podamos desarrollar terapias antidepresivas más eficaces", subrayó Duman.