Actualización: Jue, 16 / Sep / 2010 1:01 pm
Jueves, 16 / Sep / 2010

Deja el cigarro, respira mejor

Si te propones dejar de fumar comenzarás a ver algunos beneficios como: una mejor imagen, una piel brillante, la limpieza de tus pulmones y una apasionante vida sexual.

  • Deja el cigarro, respira mejor
  • Deja el cigarro, respira mejor

La doctora Sonia Meza, Coordinadora de Iniciativas para el Control del Tabaco de la Fundación InterAmericana del Corazón, nos proporciona una serie de buenas razones para dejar el cigarro.

¡Disfruta al 100% el delicioso sabor de la comida!

Comer con moderación no implica que dejemos de disfrutar los deliciosos y variados sabores de miles de platillos. Sin embargo, al fumar, el sentido del gusto y el olfato disminuyen su sensibilidad.

Al dar el golpe al cigarro, el humo entra en nuestro cuerpo a elevada temperatura y, en estas condiciones, se retiene en la nariz y la boca, para luego exhalarlo. El gran calor generado, unido a los químicos del cigarro, ocasiona el efecto de un anestésico en gusto y olfato, por lo que tu percepción de aromas y sabores se reduce notablemente.

¡Luce una piel radiante!

En esta temporada invernal, el cuidado de la piel debe ser prioritario, ya que tiende a resecarse. Y si al factor climático añadimos que las sustancias contenidas en el humo del cigarro la acartonan y aceleran el proceso de envejecimiento, no hay mucho que pensar para huir del cigarro.

Uno de los químicos que contiene es el formol o formaldehido, sustancia utilizada para la conservación de cadáveres, la cual endurece la piel, le quita elasticidad y acelera la aparición de arrugas. Además, la nicotina y el alquitrán provocan que aparezcan feas manchas en tu piel. Dejar de fumar es más barato y con efecto más duradero, que muchos tratamientos cosméticos.

¡Adiós al mal aliento!

Un buen aliento nos permitirá expresarnos con confianza en todo momento. La boca es un lugar donde habitualmente se acumulan bacterias que generan mal aliento, por lo que es importante una adecuada higiene bucal.

El humo del cigarro genera más calor en la boca, lo cual favorece la proliferación de un mayor número de bacterias, que a su vez incrementan el mal aliento y causan caries.

Además, piensa en los 4 mil químicos que contiene el cigarro. ¡Es como si le dieras un sorbo a un vaso de gasolina, benceno, formol y acetona! ¿Te acercarías a tus seres queridos con el olor de todos esos químicos acumulados en tu boca?

Respira a todo pulmón

Los químicos del tabaco también afectan severamente la capacidad pulmonar. Cuando das el golpe a un cigarro, ¿sabes lo que estás introduciendo en tu cuerpo? Nuestros pulmones disponen de unas células llamadas ciliares, que son las encargadas de filtrar el aire que respiramos y eliminar el polvo y otros contaminantes.

El humo del tabaco aplasta a estas células y los bronquios quedan desprotegidos ante la agresión de agentes externos, por lo que producen más flemas y aparece esa molesta y permanente tos.

La agresión del humo del tabaco va más allá y destruye los alvéolos, los cuales son pequeños sacos que siempre están inflados. Conforme van destruyéndose, esos pequeños sacos crecen y ocupan más espacio en el pulmón.

El aire que respiras se queda atrapado allí y por ello sientes que te falta el aire (disnea). Esta destrucción progresiva del pulmón disminuye tu capacidad para hacer ejercicio, y si continúas fumando, es muy probable que tampoco puedas realizar actividades tan cotidianas como bañarte o subir escaleras.

Disfruta una vida sexual plena

El tabaco es causante de la vasoconstricción de las arterias, ya que las endurece. Como consecuencia, disminuye la irrigación necesaria que asegura una buena respuesta sexual. Es muy común que los hombres que fuman padezcan disfunción eréctil y que las mujeres pierdan sensibilidad. La sensación de placer disminuye y la vida sexual se torna menos sana y satisfactoria.

Cuida tu bolsillo

Otro golpe que el cigarro da al fumador pega directamente en su bolsillo. En México un fumador gasta entre 600 y 900 pesos al mes en comprar cigarros, lo que equivale a 32 cajetillas, mientras que su atención médica podría ascender a 9 mil 645 pesos mensuales como mínimo, de acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER).

¡Piensa en los demás!

El cigarro no solamente te daña a ti, sino a todos los que están a tu alrededor. La salud es uno de los bienes más preciados, cuyo valor es incalculable, ya que sin él no podemos disfrutar ni de la prosperidad ni del amor. Protégete y cuida a los demás.

Dejar de fumar no es tan difícil como parece

Abandonar el cigarro no es una experiencia tan complicada si la persona se reconoce como adicta y que está dejando su bienestar en manos de una sustancia externa.

Cuando se da este reconocimiento, ya está lista para dejar el cigarro o buscar apoyo farmacológico y psicológico. Lo más importante es la voluntad de dejar de fumar.

 


Con información de esmas.com