Gamero y su momento más tenso en Deportivo Cali: así va su continuidad
Por ahora, las cifras continúan siendo el eje del debate sobre el cual se definirá el futuro inmediato del proyecto Gamero.
Por ahora, las cifras continúan siendo el eje del debate sobre el cual se definirá el futuro inmediato del proyecto Gamero.
La etapa de Gamero al frente de Deportivo Cali atraviesa su punto más sensible desde que asumió el cargo. Lo que comenzó como un proyecto respaldado por experiencia y trayectoria hoy está marcado por resultados irregulares, presión en la tabla del descenso y un debate creciente sobre la viabilidad del proceso deportivo. El técnico samario llegó con la misión de estabilizar al club, pero el balance actual abre interrogantes en el entorno verdiblanco.
Un proyecto que inició con expectativa alta
Cuando Alberto Gamero fue anunciado en junio de 2025 como entrenador de Deportivo Cali, la apuesta institucional apuntaba a construir un ciclo sólido. Su paso exitoso por Millonarios, con títulos y campañas internacionales, lo posicionaba como un técnico confiable para liderar una reconstrucción deportiva.
Su primer semestre completo terminó con el equipo en la posición 14 del Todos contra Todos, fuera de cuadrangulares y sin protagonismo en la pelea por el título. Ese cierre obligó a replantear objetivos y ajustes internos. En el torneo actual, tras seis jornadas, el club aparece noveno, cerca del grupo de clasificación, aunque sin lograr regularidad sostenida.
Estadísticas del ciclo que generan presión
El balance global del proceso ofrece cifras que alimentan el debate. En 26 partidos dirigidos, el equipo registra 7 victorias, 7 empates y 12 derrotas, lo que equivale a un rendimiento cercano al 35%. Para una institución con historia competitiva, ese porcentaje resulta insuficiente y se convierte en el principal argumento de quienes cuestionan la continuidad.
La tendencia reciente refuerza esa preocupación. El equipo perdió sus últimos siete partidos consecutivos como visitante, una racha que ha impactado directamente tanto en la confianza colectiva como en la posición en la tabla.
El promedio, factor que aumenta la tensión
Uno de los indicadores más delicados es la ubicación en la clasificación del descenso. Tras la caída frente a Internacional de Bogotá, rival directo en esa lucha, el equipo quedó en zona comprometida. En torneos definidos por promedio, cada resultado tiene efecto acumulativo, lo que reduce el margen de reacción y multiplica la presión competitiva.
La continuidad entra en debate público
El contexto deportivo llevó la discusión al plano mediático. Según informó el periodista Pipe Sierra, la dirigencia analiza el futuro inmediato del entrenador.
“La continuidad de Alberto Gamero está siendo discutida y evaluada por la dirigencia del Cali, pues crece la preocupación por la situación del equipo y la tabla del descenso. Hoy se tomará una decisión”.
La frase encendió el debate entre hinchas y analistas, instalando la sensación de que el proyecto atraviesa un momento límite.
Entre respaldo institucional y presión de resultados
Dentro del entorno conviven dos posturas. Una sostiene que el proceso necesita tiempo para consolidarse, especialmente tras los cambios estructurales recientes. La otra considera que los números actuales no justifican prolongar el ciclo sin señales claras de mejoría.
Hasta ahora, Gamero no ha manifestado intención de renunciar ni existen anuncios oficiales sobre una posible salida. Su contrato sigue vigente y la decisión dependerá exclusivamente del análisis interno de la dirigencia y de la evaluación del margen que estén dispuestos a concederle.
Un punto de quiebre en el semestre
La situación coloca al club ante un momento decisivo. Resultados, promedio y presión externa confluyen en un escenario donde cada partido puede influir en el rumbo institucional. El equipo aún tiene tiempo para revertir la tendencia, pero la paciencia es un recurso limitado cuando los números no acompañan.
Por ahora, las cifras continúan siendo el eje del debate y el principal indicador sobre el cual se definirá el futuro inmediato del proyecto deportivo liderado por Gamero.