Actualización: Mié, 06 / Nov / 2013 3:20 pm
Miércoles, 06 / Nov / 2013

Apnea del sueño: una complicación derivada de la obesidad

La apnea del sueño es una enfermedad que afecta tanto a hombres como mujeres y se ha comprobado que 80% de quienes la sufren presentan obesidad o sobrepeso.

Apnea del sueño: una complicación derivada de la obesidad

 Si su descanso nocturno no es tan reparador, ronca y se despierta a menudo, probablemente esté sufriendo apnea del sueño, y si tiene sobrepeso la probabilidad es mayor, ya que se ha comprobado que cuando la garganta presenta tejido graso en exceso el paso del aire queda obstruido, ocasionando pausas respiratorias durante el periodo de dormir que pueden alterar la vida cotidiana con serios riesgos para la salud de las personas.

Este trastorno de la respiración durante el descanso nocturno, se caracteriza por frecuentes paradas respiratorias en las que no entra oxígeno al organismo por más de 10 segundos. La apnea suele acompañarse por ronquidos, jadeos y resoplidos, causando somnolencia, falta de atención, cansancio permanente durante el día, cefaleas, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares

“Se trata de un trastorno muy generalizado. Es importante señalar que la apnea del sueño no tiene que ver solo con los ronquidos, va mucho más allá porque trastorna el desempeño normal de las personas que la padecen, afectando su salud. Con cada interrupción de la respiración el cerebro se despierta y entra en alerta, por lo que la calidad del sueño es muy pobre”, dijo el doctor Héctor Vargas, Cirujano y Endoscopista

“En este sentido, la obesidad es el principal factor a ser tratado para mejorar esta condición. Por ello, es indispensable acudir al especialista para su debido reconocimiento y solución partiendo del control de peso”, agregó el Dr. Vargas. 

Sin diferencia de género 

La apnea del sueño ocasiona alteración de las hormonas encargadas de regular el apetito -leptina y grelina-, provocando la aparición de sobrepeso, pues la persona afectada tiende al sedentarismo al ver su actividad disminuida durante el día.

“Seguir un plan de nutrición personalizado, acompañado de ejercicios y apoyo psicológico, es parte fundamental del tratamiento. Se ha probado que al bajar de peso, la musculatura de la faringe cambia a favor de la persona, lo que ayuda a mejorar la calidad del sueño, la respiración fluye y las pausas respiratorias tienden a disminuir”, agregó el Dr. Héctor Vargas. 

Aliado para combatir la obesidad

El sobrepeso y la obesidad, así como las enfermedades no transmisibles asociadas a estos padecimientos son, en gran parte, prevenibles. Un eficiente aliado es el balón intragástrico, un dispositivo de implantación no quirúrgica a cargo de un médico gastroenterólogo, que posibilita al paciente perder peso de forma gradual y evitar la obesidad siguiendo cuatro pasos: la colocación del balón a través de endoscopiaalimentación balanceada, actividad física regular y apoyo psicológico. 

El balón intragástrico es seguro en comparación con las técnicas quirúrgicas de reducción de peso y es eficaz si el paciente cumple el tratamiento indicado por los especialistas del equipo de atención multidisciplinaria: gastroenterólogo, médico internista o endocrinólogo, nutricionista, psiquiatra o psicólogo y médico deportologo, pues la obesidad es una enfermedad multifactorial y, como tal, debe ser abordada por un grupo de especialistas para facilitar el cambio de hábitos alimenticios y estilo de vida.