Actualización: Vie, 17 / Feb / 2017 3:25 pm
Viernes, 17 / Feb / 2017

10 cosas que nadie te contará sobre perder la virginidad

Seguramente habrás escuchado varios rollos o leído varios artículos donde te dicen que la virginidad es algo que solo se entrega al primer y último hombre de tu vida, lo mismo que llegar virgen al matrimonio.

10 cosas que nadie te contará sobre perder la virginidad

Hace muchos años atrás, las mujeres solían entregarse a un hombre en matrimonio sin conocerlo porque alguien más lo decidía por ella. Afortunadamente ya no se escuchan casos así y por lo mismo que la mujer en la actualidad toma sus propias decisiones.

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Mas aún si tiene que ver con su cuerpo y su libertad sexual. Desde pequeñas tenemos ideas inexactas de lo que en realidad significa ‘perder la virginidad’ pues lo que podemos aprender en el colegio y escuchar de amigas o familiares muchas veces no coincide y terminan por confundirnos.

Estas son 10 cosas que nunca te han dicho o no queda claro de lo que es ‘perder la virginidad’.

1. En realidad a nadie le importa si eres virgen o no: No eres la última persona “no tocada” de la Tierra. Solo te lo parece a veces porque tu virginidad te importa a ti más que a nadie. Y esa es una razón de por qué debes esperar para tener esa experiencia positiva que te mereces, llena de sentimientos profundos mutuos y respeto. A eso persona no le importará cuántas veces lo hayas hecho antes. Simplemente estará emocionada por compartir esa experiencia contigo.

2. Perder tu virginidad no significa exactamente lo que tú crees que significa: Puede que tengas esta ecuación en tu cabeza: Pene y Vagina igual a perder la virginidad. Pero, ¿qué pasa si te gustan las chicas? Quiere decir eso que serás eternamente virgen? (Claro que no, eso es completamente ridículo). “Otras actividades, como el sexo oral, pueden llegar a ser incluso más íntimas que la penetración, y también pueden acarrear el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual”, explica Kris Gowen, educador sexual y autor de Tomando decisiones sexuales.

3. El himen no hace “pop”: Si relacionas al himen con algo sellado en tu vagina, te equivocas. El himen causa cierta molestia o sangrado la primera vez que tienes sexo porque se estira o se rompe. De hecho, puede que ya se te haya roto un poco yendo en bicicleta o realizando alguna actividad porque el himen solo es una parte más de tu cuerpo. No tiene nada que ver con el hecho de ser virgen o no.

4. Vale, pero puede doler un poco: Tranquila, no entres en histeria. Para prepararse para el sexo (hablamos sobre todo de penetración de pene y vagina), tu cuerpo necesita calentarse con los preliminares como los besos, tocamientos, caricias, etc. Ahí es cuando el chico tiene su erección y también cuando la vagina se lubrica y prepara tu cuerpo para el sexo (porque si no hay lubricación habrá fricción y, en consecuencia, dolor). Puedes usar tus dedos para comprobar si ahí abajo ya estás preparada. Y si no, hazle ir más despacio.

5. Tu virginidad no es un regalo: Puede que una de las cuestiones más confusas contra las que tendrás que enfrentarte en la vida sea la pregunta de “¿Estoy preparada para tener sexo?”. Y es aún más complicado cuando estás en una relación y empiezas a notar que hay ganas por la otra parte. Solo recuerda que nunca le debes sexo a nadie, no importa lo guapo que sea o lo mucho que se gaste en comprarte regalitos. La decisión es solo tuya.

6. Perderla implica MUCHA preparación: ¿Me estoy tomando la píldora? ¿Quién traerá los condones? Si estás considerando seriamente responder a estas preguntas y entender que el sexo puede acarrear consecuencias que podrían cambiar la vida, como un embarazo o una enfermedad de transmisión sexual para el resto de tu vida, te darás cuenta de que no es algo tan espontáneo como en las películas. Saber que eres lo suficientemente adulta como para hacerlo bien hará que el momento sea mucho más especial.

7. Te vas a sentir como la novata de los novatos: Es una condición que deberías aceptar porque nadie espera que te mantengas de pie la primera vez que haces surf. La verdad es que, aunque no sea la primera vez de tu compañero, sí que será su primera vez contigo. Así que los dos se sentirán un poco nerviosos.

Ante de preguntarte cosas como “¿Lo estoy haciendo bien?” o “¿Esto es así?”, sé honesta acerca de tu experiencia en la materia y pregúntale directamente qué es lo que le gusta. Sea la primera o la centésima vez que lo haces, la comunicación es la clave para sentirse cómodo.

8. Probablemente pienses: esto es un asco: Al principio en tu cabeza solo había fuegos artificiales. Sin embargo, en la vida real el sexo en la primera vez es probable que quieras que se acabe al segundo de haber empezado y eso es completamente normal.

Si te sientes tensa o con miedo, ¡tranquila! eso le pasa a la mayoría de personas. Cuando te sientas más cómoda, te sentirás más a gusto. Y ahí empezaréis a ver la ‘luz’.

9. Después de eso, tu relación puede volverse un poco rara: Sinceramente, perder tu virginidad puede hacer que tú y tu pareja se acerquen más pero también puede que afecte su conexión poniéndolos a prueba. Así que antes de tomar la decisión de estar con alguien (no solo la primera vez, sino cualquiera) tienes que comprobar si tu relación es fuerte como para aguantar si algo no llega a salir como quieres.

10. Puedes perderla otra vez. Y otra. Y otra.: Sí, suena imposible pero créelo. Porque si el sexo que has tenido una vez o incluso dos no resulta ser la experiencia que has estado esperando, puedes seguir intentándolo. Pero tener sexo una vez no quiere decir que se abran las compuertas. Siempre tienes el derecho de decir no.

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Posted by Colombia.com on Friday, February 17, 2017

Fuente: whatthegirl