Actualización: Jue, 28 / Oct / 2010 3:41 pm
Jueves, 28 / Oct / 2010

Mascarillas de frutas para una piel radiante

Estar fuerte y sana ante las desavenencias climatológicas y además verte bien es el objetivo que debes marcarte.

Mascarillas de frutas para una piel radiante

La propia naturaleza nos aporta todo lo que necesitamos. Las frutas son un claro ejemplo de alimento sano que nos aporta vitaminas en nuestro día a día, cuyos beneficios se traducen a largo plazo en una calidad de vida.

Una salud perfecta se refleja incluso en el estado de ánimo y si complementas los buenos hábitos alimenticios con un cuidado externo continuado, te verás radiante todos los días.

Las esencias frutales logran dar a la piel un aspecto luminoso, libre de arrugas, dan tersura y elasticidad.

Gracias a las elevadas cantidades de vitaminas y ácidos naturales que contienen las frutas, una mascarilla hecha a base de ellas puede devolver juventud al rostro, suavidad y sobre todo sensación de limpieza.

Estas mascarillas naturales ayudan a eliminar toda esa capa de células muertas que se acumulan a diario dando aspecto de sequedad. La idea de hacer un preparado en casa no es descabellada si tenemos en cuenta que la mayoría de los cosméticos del mercado contienen un alto porcentaje de frutas.

Elige la mascarilla que mejor se adapta a ti

Manzana verde: debemos triturarla con piel y sin los huesos centrales, para ello una licuadora es perfecta ya que crea una masa homogénea, algo fundamental para poder extenderla bien por el rostro. Calentamos la pasta de manzana en el microondas durante tres minutos y la aplicamos cuando enfríe.

La manzana aporta vitaminas que sirven para iluminar la piel y nutrir las células. Especialmente indicada para prevenir espinillas en caso de pieles grasas.

Cítricos: Los limones y las naranjas son ricos en vitamina C, antioxidantes que ayudan a mantener una buena salud celular. Esta vitamina además es potenciadora de la producción del colágeno en el organismo por lo que la sensación de elasticidad y juventud en la piel será notable.

Indicada para las primeras arrugas y exfoliación de la piel. Se mezcla el zumo de limón o naranja con dos cucharadas de miel. Aplicar directamente sobre la piel.

Banano: El plátano está indicado para las pieles más secas. La masa debe estar templada para que se enfríe sobre la piel, y la mezcla debe hacerse con dos cucharadas de miel y tres de avena. La hidratación a través del alto contenido en glucosa se ve reflejada desde la primera aplicación.

Fresas: son geniales como astringente, previenen arrugas y aclaran la piel, suavizan y blanquean el cutis. La mezcla se crea con dos fresas trituradas de buen tamaño más la clara de un huevo a punto de nieve.

Tras la aplicación notarás la piel más húmeda y elástica.

La aplicación de rodajas de fruta directamente sobre la piel es beneficiosa para prevenir hinchazón en zonas como ojeras o papada. El kiwi, el pepino o la papaya tienen propiedades relajantes que en complemento con alguna de las mascarillas anteriores te ayudarán a aumentar el aporte vitamínico.

¿Cómo aplicar la mascarilla?

Debe aplicarse con movimientos rotativos siempre hacia arriba y siguiendo el contorno del rostro. El masaje debe ser suave y con las yemas de los dedos.

Para obtener un mejor resultado la relajación es crucial, el efecto será más notable si los músculos de la cara no están en tensión.

No sobrepases los 15 minutos de aplicación y lava el rostro con agua tibia hasta dejarlo limpio de grumos.

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