Antes de que se dañe del todo: las señales de alerta de que tu nevera está fallando
Algunos cambios en el funcionamiento de tu nevera pueden indicar una avería. Conoce las señales de alerta y cuándo es momento de revisarla.
Algunos cambios en el funcionamiento de tu nevera pueden indicar una avería. Conoce las señales de alerta y cuándo es momento de revisarla.
La nevera es uno de los electrodomésticos más importantes del hogar, dado que ayuda a conservar los alimentos frescos por más tiempo. Aunque suele durar años e incluso décadas, en la mayoría de los casos, comienza a mostrar señales de que algo no funciona bien antes de sufrir una avería grave.
Los expertos en refrigeración indican que identificar a tiempo estos cambios o posibles averías puede ser muy útil para prolongar la vida de la nevera, reducir el consumo de energía y proteger los alimentos que allí se almacenan. A continuación te compartimos las señales de alerta que indican que tu nevera requiere mantenimiento o una revisión técnica.
¿Cómo saber si tu nevera está fallando?: señales de alerta
La mayoría de las neveras no dejan de funcionar de un momento a otro. Una de las señales de alerta más comunes de que algo no está trabajando correctamente es la pérdida de la capacidad de enfriamiento. Si notas que tu nevera ya no enfría como antes o ya no hace hielo, es momento de una revisión.
Otras de las señales clave son la presencia de ruidos inusuales al abrir o cerrar la puerta, la acumulación excesiva de hielo y las fugas de agua. Estos cambios pueden indicar desde una falla en el sistema, hasta un daño en el motor o en alguna pieza importante del electrodoméstico.
De acuerdo con los especialistas, no revisar la nevera a tiempo ante la aparición de estos inconvenientes puede desencadenar su daño total. Es por eso que, si notas que los alimentos que se dañan más rápido, las bebidas no alcanzan la temperatura adecuada o existe un enfriamiento irregular, es fundamental acudir con un técnico profesional.
Consejos para prolongar la vida útil de tu nevera
Los fabricantes de neveras indican que una serie de hábitos sencillos pueden ayudar al correcto funcionamiento del electrodoméstico por más tiempo y a conservar el buen estado del sistema de refrigeración para evitar un mayor consumo de energía. Las recomendaciones son:
- Limpiar las bobinas del condensador al menos una o dos veces al año para evitar que se acumule polvo y el motor tenga que trabajar más de lo necesario.
- Revisar los empaques de la puerta y verificar que cierren correctamente, ya que su desgaste provoca fugas de aire frío y pérdida de eficiencia.
- No meter alimentos calientes a la nevera, ya que obligan al compresor a trabajar más para recuperar la temperatura adecuada.
- Evitar sobrecargar la nevera, ya que el aire frío necesita circular libremente para enfriar todos los alimentos de manera adecuada.
- Ajustar la temperatura recomendada, que suele estar entre 3 °C y 5 °C para el refrigerador y alrededor de -18 °C para el congelador.
- Dejar espacio alrededor del electrodoméstico para facilitar la ventilación y evitar el sobrecalentamiento del motor.
- Limpiar el interior con frecuencia y revisar que el desagüe no esté obstruido para prevenir malos olores.