Miércoles de Ceniza: poderosa oración para rezar antes de la solemne imposición
El Miércoles de Ceniza inicia la Cuaresma. Descubre la oración ideal para vivir este momento con fe y reflexión.
El Miércoles de Ceniza inicia la Cuaresma. Descubre la oración ideal para vivir este momento con fe y reflexión.
El próximo miércoles 18 de febrero, la iglesia católica celebrará el tradicional Miércoles de Ceniza, una de las fechas más importantes del calendario cristiano, pues marca el inicio de la Cuaresma.
Este día es considerado por la iglesia como el comienzo del periodo de preparación espiritual para la Semana Santa, que dura 40 días. A lo largo de este tiempo, fieles y creyentes alrededor del mundo se dedican a la reflexión y el arrepentimiento.
El Miércoles de Ceniza, millones de personas se acercan a los templos para recibir la imposición de la ceniza en la frente, un gesto cargado de simbolismo que recuerda la fragilidad de la vida y el llamado a la conversión.
La ceniza es el símbolo que recuerda que los seres humanos estamos hechos de polvo y volveremos a ese mismo estado tras la muerte. Este elemento se obtiene de la quema de los ramos bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior, y representa la humildad, la penitencia y la renovación interior.
Antes de recibir la ceniza en la frente, muchos fieles elevan una oración especial para preparar su corazón, pedir perdón, agradecer y abrirse a un tiempo de transformación personal. A continuación, te compartimos un rezo de la web Aleteia que puede ayudar a vivir el momento con mayor conciencia, fe y crecimiento interior.
Oración para el Miércoles de Ceniza
Querido Padre del cielo, que me has elegido
y con amor me has conducido
hasta este Miércoles de Ceniza con el que empieza la Cuaresma.
Gracias por esta nueva oportunidad para acercarme más a Ti.
Estos próximos días fijo mi mirada en Ti, Señor Jesús,
con la esperanza de que me ayudes a renovarme para parecerme más a Ti.
Dame fuerzas para perseverar en lo que me he propuesto, fortalece mi espíritu.
Prepárame para entrar en el misterio de tu pasión y muerte.
Que pueda vivirlas yo también para colaborar contigo,
como nuestra Madre María, en la salvación de los seres humanos
y poder resucitar después como Tú.
Ayúdame a hacer el bien a todos, sin desfallecer,
para cosechar los frutos a su debido tiempo.
Este es el tiempo favorable para cambiar el poseer por el dar,
el acumular por el compartir.
Permíteme escuchar y acoger tu Palabra que hace fecunda mi vida,
que eleva mi mirada
y acrecienta mi esperanza en la vida eterna.
Amén.