Depresión maníaca y sufrimiento extremo: el caso de una famosa actriz que solicitó la muerte asistida
La actriz reveló que padece depresión maníaca, un trastorno mental grave que la llevó a solicitar la muerte asistida tras años de lucha.
La actriz reveló que padece depresión maníaca, un trastorno mental grave que la llevó a solicitar la muerte asistida tras años de lucha.
Una reconocida actriz ha reabierto el debate sobre la muerte asistida y los trastornos de salud mental severos. Se trata de Claire Brosseau, de 48 años, quien asegura vivir en un sufrimiento constante debido a la depresión maníaca y otras afecciones psiquiátricas.
La actriz y comediante canadiense solicitó el acceso a la muerte asistida (MAID) alegando que lleva más de tres décadas luchando contra múltiples problemas mentales, incluidos depresión maníaca, trastornos de ansiedad, de la personalidad, trastorno alimentario, abuso de sustancias e ideación suicida crónica.
Según su testimonio, fue diagnosticada por primera vez con un trastorno mental a los 14 años. Desde entonces, ha pasado por tratamientos constantes, llegando a probar más de 25 medicamentos y diversas terapias a lo largo de su vida.
Ante la desesperanza, ha intentado suicidarse en múltiples ocasiones y describe su experiencia como un dolor “demasiado intenso” que ya no puede soportar; sin embargo, el consejo médico negó su solicitud de muerte asistida.
Los directores del programa de Asistencia Médica para Morir (MAID) señalaron que actualmente en Canadá no está permitido este procedimiento en personas con enfermedades mentales.
La actriz está convencida de que la muerte asistida es la mejor alternativa para acabar con su depresión maníaca y su sufrimiento constante, por ello, ha iniciado acciones legales con el apoyo de organizaciones como Dying With Dignity Canada.
¿Qué es la depresión maníaca?
Expertos de Mayo Clinic definen la depresión maníaca, también llamada trastorno bipolar, como “una enfermedad mental que causa cambios del estado de ánimo extremos”, incluyendo subidones y bajones emocionales.
“Cuando te deprimes, puedes sentirte triste o desesperanzado y perder el interés o el placer en la mayoría de las actividades. Cuando tu estado de ánimo cambia a manía o hipomanía, puede que te sientas muy excitado o feliz (eufórico), lleno de energía o inusualmente irritable. Estos cambios del estado de ánimo pueden afectar tu sueño, energía, actividad, juicio, comportamiento y capacidad para pensar con claridad”, detallan.
Los síntomas varían dependiendo del grado y tipo de bipolaridad, que se clasifica en: trastorno bipolar I y II, ciclotimia y cushing. Cada tipo presenta signos diversos, incluyendo:
- Estar mucho más activo, energético o agitado de lo habitual.
- Sentir una sensación distorsionada de bienestar o una confianza excesiva en uno mismo.
- Necesitar mucho menos sueño de lo habitual.
- Hablar de manera inusualmente rápida y excesiva.
- Tener pensamientos acelerados o saltar rápidamente de un tema a otro.
- Estar fácilmente distraído.
- Tomar malas decisiones. Por ejemplo, puedes embarcarte en compras impulsivas, asumir riesgos sexuales o hacer inversiones imprudentes.
- Tener un estado de ánimo deprimido.
- Pérdida de interés o placer en la mayoría o en todas las actividades normales.
- Perder mucho peso sin estar a dieta o comer en exceso y ganar peso.
- Dormir demasiado o muy poco.
- Sentirse inquieto o actuar más lentamente de lo habitual.
- Sentirse muy cansado o perder energía.
- Sentirse inútil, sentir una culpa excesiva o sentir culpa cuando no es necesario.
- Tener dificultad para pensar o concentrarse o no poder tomar decisiones.
- Pensar, planear o intentar suicidarse.