Deterioro cognitivo: experta explica cuándo hay que preocuparse por la mala memoria y los olvidos repentinos
Los olvidos ocasionales pueden ser normales, pero cuando se repiten o afectan la vida diaria, podrían indicar un deterioro cognitivo.
Los olvidos ocasionales pueden ser normales, pero cuando se repiten o afectan la vida diaria, podrían indicar un deterioro cognitivo.
Tener mala memoria u olvidos ocasionales puede ser considerado algo normal; sin embargo, cuando se vuelve recurrente, puede ser una señal de un deterioro cognitivo importante o un problema de salud mayor.
De acuerdo con la neuróloga Lucía Vidorreta Ballesteros, los olvidos significativos, principalmente en edades avanzadas, son una señal clara de que algo no está bien y es necesario acudir con un especialista, ya que podrían indicar demencia u otro trastorno.
Para la experta, aunque el envejecimiento se suele asociar con la pérdida de memoria, en realidad no implica necesariamente una pérdida significativa de las capacidades cognitivas. “Hay que tener en cuenta que envejecer no equivale a perder la memoria y que olvidos leves y una cierta lentitud pueden ser normales, pero lo importante es el impacto en la vida diaria", explica.
Con los años, es normal tener una reducción del volumen cerebral, lo que se traduce en una mayor lentitud cerebral debido al deterioro de zonas como la corteza prefrontal, los lóbulos temporales o el hipocampo, que ayudan a la consolidación de nuevos recuerdos.
¿Cuándo hay que preocuparse?
Aunque los olvidos hacen parte del funcionamiento normal del cerebro, las fallas de memoria recurrentes pueden indicar que existe un deterioro cognitivo considerable y encontrar la causa es fundamental para evitar el desarrollo de enfermedades graves e irreversibles.
“La pérdida de memoria puede ser causada por muchos factores. Para determinar una causa, su proveedor de atención médica le preguntará si el problema llegó de manera repentina o lenta”, señalan expertos de Medline Plus. Entre las principales causas de la pérdida de memoria están:
- Tumor cerebral
- Tratamientos para el cáncer, como radiación al cerebro, trasplante de médula ósea o quimioterapia
- Conmoción o traumatismo craneal
- Insuficiencia de oxígeno al cerebro cuando el corazón o la respiración se detienen durante demasiado tiempo
- Apnea del sueño
- Infección cerebral grave o infección alrededor del cerebro
- Una cirugía mayor o una enfermedad grave, incluso una cirugía de cerebro
- Pérdida súbita y temporal de la memoria (amnesia global transitoria) por una causa incierta
- Accidente isquémico transitorio (AIT) o accidente cerebrovascular
- Acumulación de líquido en el cerebro (hidrocefalia)
- Esclerosis múltiple
- Demencia
Adicional a estas causas, existen otras relacionadas con malas prácticas y hábitos como el consumo regular de alcohol y sustancias ilícitas, la ingesta abusiva de medicamentos como los barbitúricos o los hipnóticos y la mala nutrición que provoca deficiencia de vitaminas B1 y B12, los cuales promueven el deterioro cognitivo.