Por: Redacción Vida y Estilo • Colombia.com

Oración de San Ambrosio para pedir ayuda en momentos difíciles

Si atraviesas por una dificultad o adversidad, reza esta oración escrita por San Ambrosio para pedir ayuda y protección de Dios en estas situaciones complicadas.

Una oración para pedir ayuda y protección en los momentos difíciles. Foto: Shutterstock
Una oración para pedir ayuda y protección en los momentos difíciles. Foto: Shutterstock

Si atraviesas por una dificultad o adversidad, reza esta oración escrita por San Ambrosio para pedir ayuda y protección de Dios en estas situaciones complicadas.

San Ambrosio es uno de los doctores de la Iglesia de occidente más importantes; fue gobernador de Italia, obispo de Milán, embajador y mediador en diferentes conflictos en el mismo lugar. En dichos cargos comenzó a instruirse sobre la palabra de Dios en las Sagradas Escrituras y terminó comprendiéndola a la perfección, por lo que después se encargaba de explicarla a los demás.

Este santo siempre estaba dispuesto a ayudar a los más necesitados, a los que estaban encarcelados y a sus familias. Además, escribió una gran cantidad de cantos, oraciones y reflexiones; hoy te enseñaremos una de sus plegarias, dirigida a Dios para solicitar su ayuda en momentos difíciles, compartida por el portal ‘Oraciones a los Santos’.

Oración para momentos difíciles

¡Oh mi piadoso Señor Jesucristo! Yo pecador, sin presumir de mis méritos, sino confiando en tu bondad y misericordia, temo y vacilo al acercarme a la mesa de tu dulcísimo convite, pues tengo el cuerpo y el alma manchados por muchos pecados, y no he guardado con prudencia mis pensamientos y mi lengua. 

Por eso, oh Dios bondadoso, oh tremenda Majestad, yo, que soy un miserable lleno de angustias, acudo a ti, fuente de misericordia; a ti voy para que me sanes, bajo tu protección me pongo, y confío tener como salvador a quien no me atrevería a mirar como juez. 

A ti, Señor, muestro mis heridas y presento mis flaquezas. Sé que mis pecados son muchos y grandes, y me causan temor, mas espero en tu infinita misericordia. Oh Señor Jesucristo, Rey eterno, Dios y hombre, clavado en la cruz por los hombres: mírame con tus ojos misericordiosos, oye a quien en ti espera; Tú que eres fuente inagotable de perdón, ten piedad de mis miserias y pecados.

Salve, víctima de salvación inmolada por mí y por todos los hombres en el patíbulo de la cruz. Salve, noble y Preciosa Sangre, que sales de las llagas de mi Señor Jesucristo crucificado y lavas los pecados de todo el mundo. Acuérdate, Señor, de esta criatura tuya, redimida por tu Sangre.

Me arrepiento de haber pecado y deseo enmendar mis errores. Aleja de mí, Padre clementísimo, todas mis iniquidades y pecados, para que, limpio de alma y cuerpo, sea digno de saborear al Santo de los santos. 

Concédeme que esta santa comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre, que indigno me atrevo a recibir, sea el perdón de mis pecados, la perfecta purificación de mis delitos, aleje mis malos pensamientos y regenere mis buenos afectos; conceda eficacia salvadora a las obras que a ti te agradan; y, finalmente, sea la firmísima defensa de mi cuerpo y de mi alma contra las asechanzas de mis enemigos. Amén. 

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