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La Junta Suprema
de Gobierno era la máxima autoridad encargada
de los asuntos de Gobierno de la Nueva Granada en 1810,
a la que le correspondía citar a sesión
del Congreso cuando lo juzgara conveniente.
La primera vez
que la Junta citó a un Congreso, fue el 29 de
julio de 1810 con el fin de precisar en dos aspectos,
solucionar el problema de la autoridad política
y crear la constitución, condición que
había quedado estipulada en el Acta de Independencia.
Sin embargo no hubo el quorúm suficiente, sólo
se presentaron 6 representantes de un total de 15 provincias.
En esta ocasión
sobresalió entonces, el regionalismo que impulsaba
a las juntas de los diferentes distritos que se sentían
aislados geográfica y políticamente.
El descenso en
la industria de la minería, reorganizar las finanzas,
el sistema tributario, desarrollar la agricultura y
la ganadería, eran algunos de los asuntos que
se debía atender en ese entonces.
A su vez se integraron
los estados, al ser eliminada la autoridad de España,
de manera que Santa Marta y Popayán decidieron
seguir fieles al rey Fernando VII, mientras que Cartagena,
Santafé, Tunja y Antioquia, optaron por la independencia
absoluta.
El siguiente intento
en el que se reunió un segundo Congreso fue a
finales de 1810, cuando se concretó la Confederación
de las Provincias Unidas de Nueva Granada, a la cual
se inscribieron Chiquinquirá, Muzo, Sogamoso,
Villa de Leyva (todos estos 4 en Boyacá), Vélez
y Girón (ambos en Santander), Timaná (Huila)
y Purificación (Tolima). En noviembre, nuevas
provincias se sumaron al grupo como Neiva, Cartagena,
Pamplona y Tunja. Se abstuvieron de ello, Cundinamarca
y Chocó.
Escenario
actual
Hoy en día,
el organismo que gobierna en materia legislativa es
el Congreso. Este órgano que incluye Senado y
Cámara está integrado por 102 senadores,
de los cuales 100 son elegidos por circunscripción
nacional y 2 por circunscripción nacional especial.
En tanto que la Cámara la conforman 161 representantes
por circunscripción territorial, 2 por las comunidades
negras, 1 por las comunidades indígenas, 1 por
las minorías políticas y 1 en representación
de los colombianos en el exterior.
Le corresponde
al Congreso de la República reformar la Constitución,
hacer las leyes y ejercer control político sobre
el Gobierno y la administración.
Cada 4 años
se renueva el parlamento que concluyó su período
legislativo el 20 de junio e inicia uno nuevo, este
20 de julio con los congresistas que resultaron elegidos
en los comicios del 10 de marzo.
Se escogió
el 20 de julio como fecha de posesión del Congreso
por ser un día histórico y que por su
carácter alegórico se convierte en un
hecho simbólico, según señala el
ex senador de filiación liberal, Amilkar Acosta.
Ese día,
por lo tanto se realiza una ceremonia que inicia con
una sesión preparatoria, en la cual el Congreso
se reúne en pleno. Este es uno de los elementos
que precisamente destaca el senador electo Álvaro
Araujo, teniendo en cuenta que esto se da sólo
en contadas ocasiones y que adquiere aún una
mayor connotación cuando se trata de la instalación
de los cuatro años del período del Congreso.
Los
"pendientes" del Congreso
Se sigue además,
un orden del día, se prosigue a hacer la verificación
del quorúm en ambas cámaras, (Senado y
Cámara) y se prosigue a designar una comisión
que se dirige a Palacio a informarle al Presidente que
ya el Congreso está en pleno, la cual vuelve
de regreso en compañía del mandatario.
Finalmente, se
elige al Presidente, primer vicepresidente el segundo
y el secretario general de la respectiva corporación.
Varios son los
asuntos "gruesos" que quedaron pendientes
en la legislatura pasada. Entre ellos, se encuentran
Reforma política tributaria, la pensional y la
política.
"Todos los
temas que tiene que abocar el Congreso son temas gordos,
de éstos algunos hacen parte de los quedaron
del anterior periodo legislativo, como el proyecto de
ley de responsabilidad fiscal y otro, que viene transito
y que muy seguramente va a ser controvertido es el que
tiene que ver con el régimen pensional. También
está la Reforma política", comenta
Acosta.
Para Araujo, por su parte el primer tema de la agenda
es el de la seguridad, "vinculado con la manera
como el Gobierno va a manejar la defensa en contra de
las agresiones de los grupos armados y cómo se
va a combinar ese uso de la Fuerza institucional con
propuestas de negociación, que nunca habían
salido del horizonte del Congreso".
En segunda medida,
considera que se debería discutir el tema de
la reforma política, contemplando dentro del
mismo una reorganización o reformulación
del sistema electoral nacional, actualmente colapsado,
puntualiza. También están el problema
agrario, el tarifario y la dificultad del sistema eléctrico
nacional.
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