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El discurso
fuerte contra los violentos
-"Se acabó la tertulia, se acabó
el trato zalamero, se acabó la lisonja con los
terroristas, a los terroristas aislarlos y derrotarlos
de nuestras selvas que las tenemos que recuperar para
la ecología, para los recursos naturales y de
allá también tenemos que sacar estos terroristas"..
-"Los conocemos: son políticos
en el exterior y terroristas en Colombia. Los conocemos:
eran políticos en los discursos del Caguán
y simultáneamente terroristas contra los aviones
y contra los senadores y contra los diputados en diferentes
sitios de Colombia".
"Cuando a los violentos se les trata con azúcar,
ellos responden con cicuta. Cuando a los violentos se
les trata con la firmeza del Estado de leyes y con la
firmeza de las armas de la Republica, en ese momento
se les rebaja sus dosis de vanidad, su dosis de criminalidad".
"Que se decidan, que dejen esa hipocresía,
que dejen esa doble moral, que no le hablen al mundo
como políticos mientras en Colombia están
procediendo como terroristas".
Estas son algunas de las frases que ha empleado el
Presidente de la República Álvaro Uribe
en los diferentes discursos que ha pronunciado y en
los que su lenguaje fuerte contra los violentos ha sido
la constante.
Desde este punto de vista, Uribe no ha dudado en referirse
a los subversivos de esta manera o en cuestionar que
la comunidad internacional los considere como actores
políticos.
Estas palabras a su vez, son las que el Jefe de Estado
ha utilizado sea cual sea el escenario en el que intervenga,
como lo hizo en el aniversario 96 de la Escuela de Cadetes
José María Córdova, en la ceremonia
de ascenso del General Teodoro Campo, director de la
Policía Nacional, o durante su intervención
ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Seguramente además, este temple ha calado entre
los colombianos, al tiempo que ha generado señalamientos
de las Farc por el trato recibido de parte del mandatario.
Igualmente, mientras Uribe empleaba esta estrategia,
las Farc optaron por "eludir todo tipo de confrontación
y esperar a ver que pasaba con la política del
Gobierno", manifiesta el politólogo Alejo
Vargas.
"Como ellos no tienen prisa juegan con los tiempos
de largo plazo, entonces en esa medida me parece que
han hecho una especie retirada táctica",
dice.
Con estos pronunciamientos el Presidente logró
asimismo, el respaldo de los 19 países que integran
el Grupo de Rio, los cuales expidieron una declaración
dirigida al Secretario General de la ONU en la que se
le solicite a las Farc iniciar un proceso serio de la
paz.
Le siguieron después, expresiones de apoyo de
parte del G-8 que expresó la mesa de donantes
que se reunió el 11 de julio en Londres. En esa
ocasión, expresaron un mensaje de apoyo a la
política firme contra el terrorismo, los cultivos
ilícitos y el intento por buscar una salida negociada
al conflicto, obtuvieron las políticas del Gobierno
colombiano.
Asimismo, la Organización de Estados Americanos
(OEA), adoptó la declaración "Condena
a actos terroristas en Colombia". Con ello, los
34 países que integran el organismo se comprometieron
a negarles el refugio a quienes financien, planifiquen
o cometan actos terroristas en Colombia y asimismo,
a fortalecer la cooperación regional e internacional
para perseguir, capturar y sancionar a los perpetradores.
"No hay que sobrevalorarlas, es lo obvio que en
reuniones de Gobierno haya apoyo al Gobierno, pero creo
que desde ahí no se puede derivar que eso signifique
compromisos de otro tipo", expresa Alejo Vargas
al respecto.
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