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URIBE ¿SEGURIDAD SOCIAL O DEMOCRÁTICA?
Seguridad Democrática
Seguridad Democrática, la prioridad número uno del Gobierno de Álvaro Uribe
La Política de Seguridad Democrática es y seguirá siendo el cerebro del Gobierno del Presidente Álvaro Uribe. Esta estrategia se traduce hasta el momento en una mayor presencia de la Fuerza Pública en los municipios y en las carreteras de Colombia; y en mayores golpes a las tres organizaciones terroristas: las Farc, el ELN y las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc). También, contribuye a generar un mejor ambiente propicio para los negocios y la inversión en el país.


No obstante, tras dos años en los que se pusieron de moda términos como los "informantes, los cooperantes, los soldados campesinos y las capturas masivas", la población sigue siendo la más afectada en medio de la guerra y todavía existen "áreas grises e interrogantes" que impiden hablar de un pleno control de Estado, como las llama el politólogo y director de la Fundación Seguridad y Democracia, Alfredo Rangel.

Al mismo tiempo, conviene mirar cuáles han sido los aciertos y las fallas o mejor, los retos de esta política elogiada por
países como Estados Unidos, uno de los principales aliados de Colombia y los empresarios, y cuestionada por organismos como la Organización de Naciones Unidas (ONU) y analistas políticos.

En el foro "¿Se está ganando la guerra?" se concluyó que esta política debe ser integral como aseguró el Presidente Álvaro Uribe, la necesidad de encontrar un equilibrio entre el componente militar y el político y velar porque sea más cuidadosa en el trato con la población civil. El certamen fue organizado por la Revista Semana, el periódico El Tiempo, Caracol Radio y Noticias y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Otros de los interrogantes que se plantearon en este evento fueron ¿cómo garantizar su sostenibilidad? y ¿cuál debe ser el punto de quiebre en el que se está dispuesto a negociar?, como lo resalta Javier Torrés, politólogo y ex director de la Unidad de Defensa del Departamento Nacional de Planeación.

Las opiniones están igualmente divididas al revisar sí se ha logrado debilitar o no a las Farc y qué ha pasado con el ELN o las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc). Para Alfredo Rangel por ejemplo, el Estado colombiano está perdiendo la guerra con los paras, la está ganando con el ELN y sólo está avanzando pero de manera gradual, con las Farc. En el último caso resalta, que la estrategia de esta agrupación ha sido optar por un repliegue "sistemático y calculado".

La confrontación con los grupos armados
"La guerra con los paras, el Estado colombiano hoy la está perdiendo", aseguró en el foro Rangel, quien sostiene que sólo se puede saber si se está ganando o no, dependiendo del actor. "Hay que mantener el esfuerzo que se ha iniciado en el plano económico y militar para poder consolidar los logros alcanzados hasta el momento. También existe un reto grande puesto que la meta del Estado de ganarse a la población civil todavía tiene muchos factores en contra. No se puede confundir la presencia del Estado y las Fuerzas Militares con un control total del territorio o con el logro de un apoyo activo de la población hacia el Estado", le manifestó a Colombia.com.

"Las Farc mantienen casi intacta su capacidad militar y están muy fuertes en la mayoría de las zonas, los paras siguen creciendo armándose y multiplicándose y estos no han sido debilitados", agregó en declaraciones a este medio.

Por su parte, para el investigador de la Universidad de los Andes y experto en temas de conflicto armado en Colombia, Francisco Leal, existe una tendencia clara de una derrota política para las Farc lo que no significa una derrota militar.

Para Leal es necesario hacer una revisión a fondo de esta política tanto en lo militar como en lo político, puesto que carece de legitimidad y plantea asimismo, que los soldados campesinos sean reemplazados por una guardia nacional transitoria. También, considera importante una mayor participación de otras instituciones del poder público y de la sociedad civil en la formulación de la Seguridad Democrática.

Javier Torres relaciona la política de Seguridad como un gran acierto, al que le aguardan grandes retos como establecer una conexión entre la política militar y la de control poblacional, y abrir espacios para darle cabida a la paz.

Finalmente para Joaquín Villalobos, quien fue militante del movimiento Farabundo Marti Liberación Nacional (FMLN) y negociador en el proceso de paz en El Salvador se está ganando la guerra. Será difícil que las Farc se repongan, el Estado ha restablecido su poder en el territorio y se está recuperando la moral de los colombianos. Para este analista además, el conflicto colombiano debe ser analizado teniendo en cuenta que su naturaleza obedece a un Estado débil y no a una guerrilla fuerte.

La clave para Villalobos es: "no traer a Bogotá la cabeza del Mono Jojoy sino que el Estado llegue a esas zonas para quedarse. Que no lleguen sólo los fusiles, sino la justicia, la inversión social, las libertades y la democracia", como manifestó en el foro "¿Se está ganando la guerra?"

El Presidente Álvaro Uribe asegura por su parte que su interés con la Seguridad Democrática es recuperar el imperio institucional y la credibilidad en las instituciones para lo cual se debe combinar la sostenibilidad, la eficacia y la transparencia; al tiempo que resalta que su trato con las Farc, el ELN y las Auc es el mismo pues a todos los combate de manera frontal y les ha ofrecido la vía el diálogo.

Por Johanna Guevara Olier