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CÓMO
LLEGÓ EL ONCE CALDAS A LA COPA
TOYOTA INTERCONTINENTAL
Hasta el año pasado, 32 equipos
compitieron en la Fase por Grupos
de la Copa Toyota Libertadores, pero
este año se ha expandido a
36 escuadras. Se les dividió
en un total de nueve grupos integrados
cada uno por cuatro equipos. Clubes
de renombre que representan a América
del Sur, como el São Paulo
FC, el Santos FC (ambos de Brasil),
el River Plate y el campeón
defensor y ganador de tres copas en
los últimos cuatro años,
Boca Juniors (ambos de Argentina)
pasaron la Fase por Grupos sin encontrar
mayores obstáculos. Asimismo,
en los octavos de final, aunque algunos
equipos tuvieron más problemas
que otros, en general, todos avanzaron
a cuartos de final, tal y como se
esperaba.
Además de los clubes famosos
antes mencionados, un equipo prácticamente
desconocido se coló entre las
filas. Fue el Once Caldas de Colombia.
En los octavos de final, el Once Caldas
se enfrentó al Barcelona SC
de Ecuador. El primer partido terminó
con un empate sin goles, pero en el
segundo, jugando como local, el Barcelona
SC anotó el primer gol a los
76 minutos del partido. Sin embargo,
a los 83, Jorge Agudelo empató
el marcador y en la ronda de tiros
penales el Once Caldas derrotó
al Barcelona SC por 4 a 2, obteniendo
su pase a cuartos de final.
En las semifinales, el Once Caldas
se midió contra el Santos FC,
subcampeón del año anterior.
En su primer partido como visitante,
el equipo de Colombia se dejó
meter el primer gol a los 83 minutos
del partido. Sin embargo, a los 88,
Arnulfo Valentierra se lanzó
decidido al ataque y anotando para
salvar a su equipo, y de esa manera
terminó el partido con empate
a un gol. El segundo encuentro fue
extremadamente disputado, pero a los
70 minutos, Valentierra volvió
a marcar un hermoso gol. El balón
de tiro libre desde más de
30 metros de distancia se incrustó
directamente en la red, dando la victoria
a su equipo por un gol a cero.
Contra todo pronóstico, el
Once Caldas avanzó rumbo a
las semifinales, donde se enfrentó
al São Paulo FC. En el primer
partido, jugado en São Paulo,
la sólida defensa del Once
Caldas impidió que causaran
peligro en la portería no solo
Luís Fabiano, quien para ese
entonces ya llevaba en su cuenta la
mayor cantidad de goles anotados (ocho
goles), sino también los agresivos
jugadores del São Paulo FC,
con lo cual el partido terminó
en empate a cero. En el segundo encuentro,
disputado en casa, Herly Alcazar anotó
el gol de la ventaja a los 27 minutos
del partido. Cinco minutos después
el partido se empató, y a medida
que el cotejo se aproximaba a su fin,
São Paulo FC empezó
a concentrarse en la posesión
del esférico, probablemente
porque estaba planeando irse a la
ronda de penaltis. Sin embargo, el
Once Caldas estaba decidido a ganar,
y justo antes de que el partido terminara,
Agudelo anotó el gol de la
victoria, asegurando al equipo el
pase a la final en un partido no apto
para cardiacos.
El otro equipo que llegó a
la final fue el Boca Juniors después
de derrotar al São Caetano
de Brasil en cuartos de final y al
River Plate de Argentina en las semifinales.
El Boca Juniors resultó vencedor
al derrotar a ambos rivales en rondas
de penaltis, mostrando la determinación
de un rey. Once Caldas, tomando parte
en la primera final de su historia,
estaba de buena racha. Sin embargo,
los pronósticos antes del partido
se inclinaban de manera abrumadora
a favor del Boca Juniors, que había
llegado a la final no solo por octava
vez, sino también por segunda
ocasión consecutiva.
El primer partido se jugó
en Buenos Aires. Por lo que respecta
al Once Caldas, desde que se empezó
el sistema de gol de la victoria en
octavos de final, todos sus partidos
iniciales los jugó como visitante.
Hasta ese momento, el Once Caldas
se había mantenido con constancia
tratando de evitar una derrota en
su partido como visitante y lanzándose
a matar en el partido como local,
y han seguido esa estrategia sin dudarlo
ni un momento. El Once Caldas creó
una impenetrable muralla defensiva
frente a la portería para evitar
que el Boca Juniors anotara. Para
esos momentos, el Boca Juniors había
perdido a su delantero estrella Carlos
Tevez y a otros dos jugadores clave
a causa de su suspensión. Por
consiguiente, el equipo argentino
no estaba en condiciones de penetrar
la sólida defensa del Once
Caldas, y el partido terminó
con un empate a cero goles.
En el segundo encuentro, el Once
Caldas empezó de manera inmejorable
cuando John Viáfara anotó
a los siete minutos con un potente
disparo de media distancia. El Boca
Juniors reaccionó con una feroz
ofensiva, y a los 52 minutos, Nicolás
Burdisso empató el marcador
con un remate de cabeza. El empate
a un gol se mantuvo hasta el final
de los 90 minutos, por consiguiente,
los equipos pasaron a la ronda de
penales. Por parte del Once Caldas,
fueron rechazados el primer lanzamiento,
de Valentierra, y el cuarto, de Wilmer
Ortegón. Sin embargo, los cuatro
primeros ejecutantes del Boca Juniors
fallaron sus disparos. En el instante
en que el portero Juan Carlos Henao
desvió el cuarto tiro de Franco
Cangele, el sueño del Once
Caldas se convirtió en realidad.
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