Con
seguridad, el optimismo y el entusiasmo con el que cerró
el 2003 en materia económica es uno de los legados
con los que inicia el 2004. Así, tal como sucedió
el año pasado, se estima que en éste el
crecimiento se ubique por encima del 3%, que continúe
cediendo el desempleo, y que se mantengan estables las
tasas de interés y la inflación.
Asimismo,
se esperan avances en la recuperación generalizada
que se vio en los diferentes sectores especialmente
en el de la construcción, el financiero
y el de minas y canteras, y se pretende que lo
que suceda este año supere las expectativas
de los analistas económicos. Al mismo tiempo,
el crecimiento aún no es suficiente debido
a graves problemas como la pobreza y el desempleo,
por nombrar algunos. continuar