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ODIO A BOTERO
Punk odioso, sabroso y crujiente
Hablamos con Odio a Botero sobre su punk, su irreverencia,
su buen humor y claro, su primer trabajo discográfico.
Jaime Angarita (Guitarra), Carolina Cantor (en la voz)
y René Segura (voz lídrer) estuvieron
en Colombia.com.
Los integrantes de Odio a Botero confiesan con un tono
de seriedad bastante dudoso que el grupo tiene una escala
de logros por la que trabajan juiciosos. El primero
es vender las suficientes copias de su álbum
debút para irse de viaje a San Andrés,
cinco días - cuatro noches, y si
es posible, llevar como invitado a uno de los periodistas
que los ha apoyado desde el principio de su carrera
musical. El segundo es tocar en un Festival de Rock
de verdad, con grupos de verdad entre los
que cuentan a System of Down; y el tercero, recibir
un cheque por tres mil dólares y comprar una
mansión. Claro que René Segura, la voz
líder de la banda, tiene su propia meta personal:
él sueña con ser el primer turista espacial
colombiano. Las risas no se hacen esperar. Y esto no
significa que estén hablando en broma. Al contrario,
se ríen porque saben que suena chistoso que un
grupo de Punk quiera irse de paseo a la playa, pero
así son ellos, francos, frenteros y sobre todo,
les importa un pito pasar como los más
locos.
Viéndolos de cerca, parece que sí lo
están. Sus pintas, su manera de hablar, sus largos
silencios, sus respuestas y sus risas. Tienen cara de
locos, hay que admitirlo, pero después de conocerlos
es fácil concluir que en medio de esa locura
colectiva Odio a Botero brilla como una banda sólida,
donde el buen humor es el protagonista.
Su historia se remonta al 2001. Sí, nacieron
sólo hace cuatro años, cuando un grupo
de jóvenes disidentes de otras bandas terminaron
uniéndose para hacer el rock and roll que les
interesaba.
- Es muy chévere tocar en Odio a Botero porque
no es un grupo de gente que lo hace por obligación
(dice el guitarrista Jaime Angarita). Eso fue lo que
aprendimos de las otras bandas con las que estuvimos,
para hacer música es mejor hacerla con amigos.
Y en el camino se dieron cuenta de que su propuesta
podría tener adeptos. No tuvieron que ir de disquera
en disquera, ni soportaron que les cerraran la puerta
en la cara, ni han pasado años soñando
con volverse famosos. No. Ellos saben que tuvieron suerte.
- Cuando empezamos a hacer música no teníamos
intenciones de sacar un disco. Sí
queríamos grabar, tener la posibilidad de dejar
un registro pero de ahí a prensarlo y con una
disquera, pues no, sabíamos que sumando nuestros
poderes no teníamos los recursos económicos
para sacar un disco pero la música empezó
a hablar por sí sola y algunas personas se interesaron
(agrega Angarita).
El resultado de su buena suerte y claro, de su talento,
está compilado en un álbum debút
que ya está en las principales discotiendas y
tiene como título: Odio a Botero, ahora
con más Punk, que contó con el apoyo
de Summ Records y Press Riott.
- El disco es una mezcla muy divertida (se apresura
a decir René Segura, el vocalista líder
de la banda y el que tiene en su manos la labor de componer
las letras). Tiene sobre todo punk pero se consiguen
reggaes, unos remix de lujo, hay hasta un bolero. Es
un disco muy variado con un norte hacia el punk.
Jaime, el guitarrista, mete la cucharada para aclarar
por qué están adscritos al punk. Hemos
encontrado en la palabra punk una manera de ponerle
nombre a esto. La gente siempre espera que en una palabra
se defina todo y nosotros nos decimos por el punk. Pero
aunque el punk ha logrado definir lo que hacemos no
es tan precisa, el nuestro es un punk extraño.
En el verdadero no se permite que hayan melodías
suaves, armonías complejas, mientras que nosotros
sí tenemos esos intereses, queremos crear sonidos
más profundos. Y tampoco en ningún disco
de punk se van a atrever a sacar una champeta y nosotros
lo hacemos sin asco, de una.
René concluye: Siempre digo que es tan
punk que aparecen cosas que ni siquiera son punk.
(risas de nuevo).
¿De qué habla Odio a Botero? ¿Realmente,
sus integrantes odian al maestro Fernando Botero? Claro
que sí, lo han dicho varias veces en público
sin ningún tipo de compasión. Botero,
el maestro, les parece un mediocre que sólo
pinta gordas por facilista y peresozo. Este tipo de
cosas son las que le permite decir su música
y por eso les gusta tanto su proyecto.
- Las letras hablan de todo (explica René Segura).
Hay burlas directas a personajes de la televisión,
no sé, a veces yo trato de explicar que el estilo
es como la anarquía psiquiátrica, es como
lo que más define al grupo. Hay letras que hablan
de recuerdos de la infancia, estupideces, sobre todo
cosas chistosas, es un punk chistoso. El transfondo
de las letras es: Oiga no se le olvide que nada
importa. Es lo que más recalca Odio a Botero.
Pero algo que caracteriza al grupo sin duda es el humor,
el humor ácido y que a muchos molesta pero que
al final se roba sonrisas. ¿Por qué le
apostaron a la risa?
- El fin fundamental de la vida es estar confortable
y un placer es poder reír. Si todo vale, si nada
importa, ¿Por qué no hacer reír
ala gente? ¿Para qué hacer canciones con
las que la gente se quede pensando y se rasque la barbilla?,
para eso prefiero una charada y que se rían.
Es mejor una carcajada que un ¡Uy! Sí,
que interesante. De hecho cuando vemos que una
canción está como medio chueca, que nace
mutante, la matamos de una, no le insistimos más.
Como los Romanos, si nació feito pal hueco.
Odio a Botero, ahora con más Punk
su primer álbum cuenta con 24 cortes en los que
se encuentra una variada fauna musical con títulos
como Mr. Magoo, Merry Christmas parental
advisory, American dreams, El
punk (pa pa pa), About Reaggeman (from AM
Radio), Salchipapas y rock&roll,
R.u.m.b.a. (Kraftwerk champeta house Remix),
Play basquet with Pablo Picasso o Sabogal
se vomito (Robot La Momposina dance Remix)".
- Yo admiro las letras de René porque siento
que el rock tiene un fallo y es que no ha sido consecuente
con lo que dice, no ha sido capaz nunca de cambiar nada,
quiero decir, usted escucha cualquier grupo de rock
y canta contra el sistema, contra el dinero, todo está
mal, nada sirve. Cantan eso y salen del concierto, y
se suben en su volkswagen gold y se van a almorzar a
McDonalds, y llegan a la casa y ven Sony Entertainment
Television. Entonces, dejen de ser farsantes, ustedes
no están cambiando el mundo, no sean mentirosos.
Nosotros por eso no tenemos bandera ni una ideología
clara, no le estamos jugando a nada porque sabemos que
es irrelevante cualquier acción. La historia
no se cambia con tres palabras.
El álbum, como lo promocionan en su página
Web, es un disco con 120 horas de grabacion para
50 minutos de punk odioso, sabroso y crujiente, con
la receta original de Odio a Botero.
Y sin duda una de las cosas que la hace más
original es la
participación de una voz femenina. Una mujer
cantando punk, eso se ve poco por aquí, pero
ellos les pareció una magnífica idea convencer
a Carolina Cantor para que aprovechara su dulce voz
y los acompañara.
Carolina es una joven de baja estatura, de rostro angelical
y bastante callada o ¿tímida? Ella nunca
había participado en un grupo y menos de rock.
Durante años se dedicó a estudiar música
clásica. Sin embargo un día sus amigos
la convencieron para que hiciera parte de esta propuesta
y después de analizarlo en silencio, aceptó.
- Lo que me convenció fue la posibilidad de
cantar, me gustó hacerlo, me pareció divertido
(dice con un tono de voz suave, tenue). Para mí
es muy interesante estar en Odio porque nunca había
hecho esta música, toda la vida he hecho música
muy distinta, música clásica. Es una experiencia
muy interesante porque no sólo es interpretativa,
aquí no hay unas partituras que deba tocar sino
que tengo que inventarme las melodías, eso me
gusta.
Este equipo fomardo por René Segura, Jaime Angarita
y Carolina Cantor queda completo con Alejandro Pinzón
en el bajo y Santiago Vilá en la batería.
¿Qué tal en vivo?
René Segura:En vivo es muy de lujo porque la
puesta en escena es: hey muchachos nada importa
y la música que tenemos es energética,
muy fuerte y con esos contrastes a mí me encanta
porque generalmente hay pogo y la gente empieza a insultarme
a mí, le silban a Carolina, es muy chistoso y
delicioso. Tocar es un placer.
¿Qué hacen los integrantes de Odio a
Botero además de música? ¿De qué
viven? ¿En dónde? ¿Qué les
gusta hacer en sus ratos libres?
René toma la vocería. Yo vivo de
mis padres. Todos en realidad. En mis ratos libres que
son todo el tiempo (risas), no sé, hago música.
Yo ya estudié, me gradué de Arquitectura
y acto seguido me pensioné, no tuve que contizar
semanas, tengo la chaqueta oficial de pensionado y Jaimito
está estudiando, ya va a terminar. Carolina también
estudia y Alejo, el bajista ya se graduó, creo
que está cotizando para la pensión pronto
y Santiago está estudiando
música.
Todos menos Santiago Vilá son arquitectos. Somos
los arquitectos del punk, dicen en medio de risas.
Carolina agrega que ella dedica casi todo su tiempo
libre a leer mientras que Jaime prefiere dibujar y ver
resto de televisión.
¿Ninguno pensó dedicarse a la Arquitectura?
R.S: ¿Para ejercerla?, no.
J.A: No, ¡Qué chanda!
R.S: Yo estudié Arquitectura para tener el cartón
en mi casa. Para cumplir.
J.A: Yo quería estudiar alguna cosa que me dejara
dibujar chambonamente y ya.
Encontraron en la música su forma de vida. Una
posibilidad clara para expresarse, liberarse, divertirse
y soñar. Se ríen todo el tiempo. Hablan
poco pero lo que dicen es certero. Saben que las palabras
bien utilizadas son un arma.
- Para mí hacer música es un sueño
hecho realidad (concluye René Segura). Desde
pequeño cuando uno se adueñaba de la raqueta
del hermano y escuchaba rock and roll, era increíble.
Hacer ahora la música que a uno se le da la gana
es un placer, es como si estuviera en el punto medio
de mi vida: Tocar rock y el que quiero, lo mejor.
Texto:Katherine Moreno Sarmiento.
Fotos: Odio a Botero.
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