Once
Años de Eurocine, ¡algo para no olvidar!
Más
de medio de millón de cinéfilos han asistido
durante los últimos diez años al Festival
de Cine Europeo más grande del país. Y no
es de extrañarse, con la proyección de las
285 de las mejores cintas cinematográficas, Eurocine
ha logrado posicionarse como uno de los eventos del séptimo
arte más reconocido a nivel nacional. En esta ocasión,
por primera vez se contará con la visita a Colombia
del cineasta más intrigante del Reino Unido, Andrew
Kotting. 30 producciones cinematográficas, se tomarán
18 salas del país con más de 500 funciones.
Hace
diez años, las representaciones diplomáticas
y de la Delegación de la Comisión Europea
en Colombia, apoyada desde un comienzo por las salas de
arte y ensayo en Bogotá y Medellín, decidieron
que valía la pena arriesgarse en presentar cada año,
un ciclo de películas que le mostraran a los colombianos
qué se estaba haciendo en materia de cine en el viejo
continente. Un ciclo que por una parte representara la imagen
y los ideales de la Unión Europea y por otra, fuera
una alternativa a los circuitos comerciales de exhibición
cinematográfica.
¿Pero
cómo se inició esta difícil empresa?
Corría la primera mitad de la década del noventa
y el panorama de la exhibición cinematográfica
en Colombia estaba lleno de películas norteamericanas
de todos los estilos.
En
medio de ese sistema de distribución casi exclusivamente
dominado por el Cine de Hollywood, pocas obras de otras
cinematografías veían la luz en los circuitos
nacionales. Sumado a ello, la presencia enceguecedora del
vídeo de alquiler y la creciente oleada de cierres
de teatros, estaban generando una caída ostensible
de la asistencia del público a las salas. En los
últimos años el flujo de ciclos de cine traídos
por las embajadas había disminuido.
Gracias
a una iniciativa de la señora Michelle Viaud, agregada
audiovisual de la Embajada de Francia, se reunieron informalmente
gestores del medio audiovisual: Enrique Pulecio entonces
director del Departamento de Cine del Museo de Arte Moderno,
Gabriela Pazos y Rito Alberto Torres, quien para aquel momento
dirigía la Cinemateca Distrital. Su objetivo era
definir una propuesta inicial de una muestra de cine Europeo
y recurrir a aportes de cada una de las embajadas de los
países de la Unión Europea que buscaran la
promoción y divulgación de su cine.
Para
esa semilla inicial fue determinante el apoyo financiero
de la Delegación de la Comisión Europea para
Colombia y Ecuador. Así pues, la propuesta fue acogida
por las embajadas de la Unión Europea y dio lugar
a Eurocine 95. En aquella primera edición
participaron nueve de las embajadas de la Unión Europea,
se exhibieron 23 películas y asistieron 8.900 espectadores,
sólo de Bogotá, única ciudad donde
se presentó la muestra. Entre las películas
más vistas se encuentra la española Todo
es mentira de Álvaro Fernández Armero,
que se convirtió en la gran apetecida por el público.
Al
año siguiente en Eurocine 96, la respuesta
del público fue aun mayor éste año
y el Festival empezó a tener una importante figuración
en la memoria de los cinéfilos bogotanos. Aproximadamente
12.000 espectadores, ávidos de historias, de buen
cine y de miradas diferentes, disfrutaron del evento. Eurocine
97 marcó la diferencia porque salió
de la capital y abrió nuevas plazas en Medellín
y Cali. Esto se tradujo en una cifra de espectadores que
se elevó a 20.445, lo que le permitió al evento
convertirse en abanderado del arte audiovisual europeo en
toda Colombia. Se exhibieron 19 películas de largometrajes
de Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia,
Italia, Países Bajos, Reino Unido y Suecia.
En
Eurocine 98 se incluyó Barranquilla en
la gira nacional de un evento que, en ese momento, ya era
una gran muestra itinerante del cine europeo. El hecho más
significativo de ese año fue la cantidad de espectadores.
La asistencia se duplicó y en total 49.155 sillas
fueron invadidas por los espectadores de Bogotá,
Medellín, Cali y Barranquilla que pudieron ver cortos,
medios y largometrajes de películas de talla internacional
pero poco conocidas en Colombia. Se exhibieron 22 películas
y por primera vez se presentaron filmes griegos como Lefteris
de Pericles Dimakopulos y Jóvenes Afroditas
de Nikos Koundoros.
En
la quinta versión de Eurocine 99, el
slogan fue Una visión diferente". 59.024
asistentes demostraron que en el país existe una
legión de cinéfilos dispuestos a seguir acercándose
a ver cine europeo del mejor. Antes de las proyecciones.
En
Eurocine 2000 los organizadores prometieron
que Lloverían estrellas y así
ocurrió. Se mantuvo la asistencia masiva de público
con 59.400 cinéfilos de Bogotá, Medellín
Cali, Barranquilla y por primera vez Eurocine
llegó a Popayán y Pereira.
Eurocine
2001 llegó con Todo el sabor de Europa
y trajo 30 producciones europeas de los últimos años
que nuevamente llegaron a Popayán, Barranquilla,
Medellín, Manizales, Pereira y Cali. Las cifras fueron
sorprendentes: más de 75.000 espectadores asistieron
al evento y se dio inicio a la primera edición del
Concurso de Diseño Gráfico Eurocine, en el
que participaron 166 propuestas y el ganador fue Ivan Onatra
M., quien tuvo la responsabilidad del concepto visual de
las piezas divulgativas de esa edición. Su trabajo
gráfico para EUROCINE 2001 fue ganador del Lápiz
de Acero de la Revista Proyecto Diseño.
A
Eurocine 2002 asistieron 73.747 personas y entró
una nueva ciudad a hacer parte de este Festival itinerante:
Bucaramanga. Ese año España presidió
la Unión Europea y trajo al Festival lo mejor cine.
Es imposible no recordar películas como Visionarios
de Manuel Gutiérrez Aragón, Anita no
pierde el tren de Ventura Pons, El cielo abierto
de Miguel Alvadalejo y Juana la loca de Vicente
Aranda.
“Eurocine
2003” nuevamente volvió a robarse los titulares
de prensa. Esta vez, el nuevo miembro al círculo
de cine europeo fue Envigado, que se incluyó en el
circuito. En “Eurocine 2004” jóvenes
y adultos de seis ciudades Colombia acudieron masivamente
a las salas y disfrutaron de una gran selección de
cintas europeas entre las que se encontraba el gran clásico
“El espíritu de la colmena” de Victor
Erice.
En
esta versión no sólo se espera la asistencia
de cientos de amantes del séptimo arte, también
hay gran expectativa por la visita del cineasta más
intrigante del Reino Unido en Colombia: Andrew Kotting.
El objetivo de su visita es presentar durante el Festival,
la cinta “Gavillant” y presidir junto con la
directora colombiana, Patricia Díaz, el seminario
“El Cine independiente británico: del guión
a la pantalla”.