¿Podría bajar el pasaje de TransMilenio? Fallo sobre salario mínimo sacude a Bogotá
La suspensión del decreto que fijó el salario mínimo para 2026 abre interrogantes sobre el futuro de la tarifa de TransMilenio en Bogotá.
La suspensión del decreto que fijó el salario mínimo para 2026 abre interrogantes sobre el futuro de la tarifa de TransMilenio en Bogotá.
Una determinación judicial volvió a poner bajo la lupa la tarifa del transporte público en la capital del país. La suspensión temporal del decreto que estipulaba un aumento del 23,7 % en el salario mínimo para 2026, ordenada por el Consejo de Estado, originó un efecto rápido en el debate sobre la tarifa de TransMilenio en Bogotá.
El aumento salarial había sido informado el 29 de diciembre por el presidente Gustavo Petro, luego de que no se consiguiera un consenso entre empresarios y centrales obreras. El índice decretado excedió las expectativas de varios sectores económicos, que alertaron posibles impactos en tarifas empresariales y en precios regulados.
Entre esos efectos estuvo la modificación del transporte masivo en Bogotá. La administración distrital estableció una tarifa integrada de $3.550 para TransMilenio, TransMiZonal y TransMiCable, lo que representó un aumento del 10,9 % frente al año anterior. Según explicó en su momento el alcalde Carlos Fernando Galán, el alza respondió, en parte, al peso que tiene el informe de costos operativos del sistema.
No obstante, el panorama modificó el 13 de febrero, cuando el alto tribunal determinó frenar provisionalmente el decreto y dio al Gobierno un periodo de ocho días para expedir uno nuevo. En su conclusión, pidió tener en cuenta factores como el IPC a noviembre de 2025 (5,3 %), la meta de inflación de 2026 (3 %), la rentabilidad, la participación de los salarios en el ingreso nacional y el desempeño del PIB.
Aunque la medida no elimina al instante el salario mínimo vigente, pues el acuerdo de fondo aún no se ha tomado, sí abrió la puerta a interrogantes sobre ajustes que se justificaron en ese aumento.
Desde el Concejo de Bogotá, el cabildante Julián Espinosa afirmó que, si el argumento del alza en el pasaje fue el salario mínimo, la administración debería analizar una revisión mientras se determine la nueva cifra.
Por el momento, no hay avisos oficiales sobre una disminución. La Alcaldía ha informado que cualquier decisión estará sujeto del nuevo decreto que expida el Gobierno nacional y de la revisión técnica pertinente. Entre tanto, la tarifa de $3.550 continúa vigente.
El debate evidencia cómo un acuerdo laboral de alcance nacional puede tener consecuencias directas en la vida cotidiana de millones de hogares, principalmente en una ciudad donde el transporte público Transmilenio es parte fundamental de la rutina diaria.