Colombia.com Bogotá Viernes, 26 / Ene / 2018

Aterradores gritos pidiendo ayuda de sirios, que huyen de los bombardeos turcos

Desde hace una semana, las localidades del cantón son bombardeadas, y muchas personas ha huido para refugiarse en la ciudad de Afrin.

Aterradores gritos pidiendo ayuda de sirios, que huyen de los bombardeos turcos
Refugiados sirios. Foto. AFP

Tras haberse escondido tres días en un sótano para eludir los bombardeos turcos en el noroeste de Siria, Merhi Hassan salió, salvó a su padre de los escombros y huyó con toda su familia hacia la ciudad de Afrin.

También le puede interesar: Holanda: Un muerto y dos heridos en un tiroteo en Ámsterdam

Merhi Hassan y su familia recuperaron algunos de sus bienes personales entre las ruinas de la casa, y luego se metieron en una vieja camioneta para huir de su localidad de Jandairis, situada cerca de la frontera con Turquía.

Destino: Afrin, a 20 km, hacia el noreste, capital del cantón del mismo nombre y más alejada de la frontera turca y de los bombardeos del ejército de Ankara.

"A causa de los bombardeos, no hemos dormido", cuenta Hassan al llegar, con lágrimas en los ojos.

Después de tres días en el sótano, este hombre de unos 40 años optó por el riesgo de salir y convencer a su padre de que era necesario huir.

"No quería irse", relata. Pero tras un nuevo bombardeo, rescató a su progenitor de entre los escombros y vidrios rotos por las deflagraciones.

- 'Estaría muerto' –

Para añadir más complejidad a la guerra que asola Siria desde 2011, Turquía y rebeldes sirios afines lanzaron el 20 de enero una ofensiva contra la milicia kurda de las YPG, considerada "terrorista" por Ankara, pero aliada de Estados Unidos en la lucha antiyihadista.

Las YPG controlan el cantón de Afrin, fronterizo con Turquía. Ankara ve con hostilidad esta autonomía de hecho de estos kurdos vinculados al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que libra una sangrienta guerrilla en Turquía desde 1984.

Desde hace una semana, las localidades del cantón son bombardeadas, y muchas personas ha huido para refugiarse en la ciudad de Afrin.

"Los cohetes han caído en todos los barrios, en generadores y panaderías. Ya no queda nada", cuenta Merhi Hassan. "Nuestra casa está destruida, la de nuestros vecinos está destruida. Si no hubiera huido, estaría muerto", dice.

Según la ONU más de 300.000 personas viven en el cantón de Afrin, de las cuales 120.000 ya han sido desplazadas al menos una vez debido a la guerra en el país.

- Huir descalzos -

En un edificio en construcción, mujeres y niños están sentados en colchones colocados en el suelo de tierra. De forma incesante llegan nuevas familias con lo que han logrado acarrear: utensilios de cocina, alimentos, bolsas con ropa.

Zarifa Hussein y sus hijos ni siquiera han podido tener tiempo para traer algo: "Huimos descalzos de nuestra casa, y hemos tenido que pasar la noche en un refugio" para protegerse de las bombas, relata.

Embarazada, la golpeó un bloque de hormigón cuando huía de su casa, bajo los bombardeos. "Hemos querido ir a recuperar nuestras cosas, pero la casa estaba destruida".,

En el mayor hospital de la ciudad de Afrin, Arze Sido, vela nerviosamente sobre su hijo, inmóvil, con una perfusión en el brazo.

Arze, el hijo herido, sus dos hijas y su suegra huyeron de la ciudad fronteriza de Midan Akbas a principios de semana para ser acogidos por familiares en Afrin.

"Mi hijo quería ir a buscar pan, pero le dije: +quédate aquí, hay bombardeos+", cuenta la mujer. "En el momento en que iba a salir, el ejercito turco nos bombardeó y tuvimos que sacarlo de los escombros y llevarlo al hospital, donde está desde hace tres días".

Para Jumaa Hassan Hassun, las grandes potencias deberían intervenir para detener al ejército turco. "He huido con mi mujer y mis hijos, siete chicas y dos chicos", cuanta este hombre de 56 años, originario de Jandairis.

"Queremos que el mundo entero escuche nuestro grito: +¡Socorro! ¡Sálvennos de todo esto!+"

AFP