Así operaba la red que estafó a compradores de vivienda en Bogotá, Mosquera y Funza
La Fiscalía desmanteló una presunta red que ofrecía vivienda en venta con documentos falsos y habría obtenido más de $500 millones en estafas.
La Fiscalía desmanteló una presunta red que ofrecía vivienda en venta con documentos falsos y habría obtenido más de $500 millones en estafas.
Quedó al descubierto una presunta red delincuencial que, al parecer, engañaba a personas interesadas en comprar vivienda en Bogotá, Mosquera y Funza mediante la venta fraudulenta de inmuebles.
De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, los hechos ocurrieron entre noviembre de 2025 y abril de 2026. Durante ese tiempo, los presuntos responsables habrían obtenido más de 500 millones de pesos tras concretar varias estafas.
¿Cuál era el modus operandi?
Según la investigación del CTI, la red delincuencial publicaba en redes sociales anuncios de casas, apartamentos y otros inmuebles que supuestamente estaban en venta o finca raíz para atraer a posibles compradores.
Cuando las personas mostraban interés en adquirir vivienda, los presuntos estafadores programaban visitas a las propiedades para dar la impresión de que el negocio era completamente legal. Cabe aclarar que dichos inmuebles los tomaban en arriendo para mostrarlos a los interesados.
“Asimismo, con la presunta participación de empleados de notarías, elaboraban documentos fraudulentos con sellos falsificados, entre ellos certificados de tradición y libertad, para inducir en error a los compradores”, detalló la Fiscalía.
Dos personas fueron judicializadas
Por estos hechos fueron judicializados Mauricio Navarrete Sarabia y Yuli Stella Guerrero López, presuntos integrantes de la red delincuencial.
Según la Fiscalía, “El hombre sería el encargado de suplantar a los propietarios de los inmuebles y acudir a las notarías para autenticar documentación de manera fraudulenta. Por su parte, Guerrero López, en calidad de auxiliar de notaría, presuntamente se habría aprovechado de su cargo para acceder a los sistemas empleados para las verificaciones biométricas y facilitar la expedición de documentos espurios con los que se perfeccionaban las compraventas fraudulentas”.
Las investigaciones permitieron establecer, por ahora, seis casos en los que los verdaderos dueños de los inmuebles fueron suplantados y nunca autorizaron la venta de su vivienda.
Las autoridades señalaron que, una vez recibían el dinero, los presuntos responsables dejaban de responder llamadas y mensajes, por lo que las víctimas perdían contacto con ellos.
Por estos hechos, un fiscal les imputó los delitos de “concierto para delinquir, estafa simple, estafa agravada, acceso abusivo a un sistema informático agravado, obtención de documento público falso y falsedad material en documento público”.
Durante las audiencias, Mauricio Navarrete Sarabia aceptó los cargos, mientras que Yuli Stella Guerrero López no aceptó su responsabilidad.
“Por disposición de un juez de control de garantías, a la mujer le fue impuesta medida de aseguramiento en centro carcelario y al hombre en lugar de residencia”, concluyó la Fiscalía.