Fiscalía imputará a cinco personas por presunta tortura en el homicidio de Juan Felipe Rincón

La Fiscalía imputará a cinco personas por presunta tortura en el homicidio de Juan Felipe Rincón, hecho ocurrido en 2024 en el sur de Bogotá.

Por: Paula Andrea Tobaria • Colombia.com
El caso de Juan Felipe Rincón entra en una nueva etapa judicial. Foto: Pexels / X
El caso de Juan Felipe Rincón entra en una nueva etapa judicial. Foto: Pexels / X

La Fiscalía imputará a cinco personas por presunta tortura en el homicidio de Juan Felipe Rincón, hecho ocurrido en 2024 en el sur de Bogotá.

La Fiscalía General de la Nación imputará a cinco personas por su presunta participación en la tortura y homicidio de Juan Felipe Rincón, hijo del director de la Policía, el general William Rincón, ocurrido el 24 de noviembre de 2024 en el barrio Quiroga, en Bogotá.

Además del delito de homicidio, ahora se formularán cargos por tortura, uso de menores para la comisión de delitos, ocultamiento y alteración de elemento material probatorio y soborno a testigos.

El caso inicialmente se manejó como un homicidio ocurrido en medio de un forcejeo. Sin embargo, tras una denuncia presentada por la familia del Juan felipe, la Fiscalía abrió una línea de investigación por presunta tortura.

Un día antes del crimen Juan Felipe se reunió en su apartamento con una menor de 15 años. El 24 de noviembre la llevó hasta el barrio Quiroga, donde se produjo el ataque. La familia sostiene que el encuentro habría sido coordinado a través de un perfil en redes sociales y que el joven fue citado bajo engaños.

Al llegar al lugar, Juan Felipe fue golpeado por varias personas con puños y objetos contundentes, mientras le gritaban acusaciones. Posteriormente, en medio de los hechos, recibió un disparo en el tórax que le causó la muerte.

Hallazgos forenses y dudas en la escena

El Instituto Nacional de Medicina Legal concluyó que la causa de muerte fue un trauma por proyectil de arma de fuego que comprometió órganos vitales. También documentó múltiples lesiones contundentes previas al disparo, como fracturas costales y traumas en cabeza y extremidades.

En el proceso han surgido interrogantes sobre la escena del crimen. Investigadores detectaron vainillas que no corresponderían al arma asignada al escolta presente en el lugar. Además, grabaciones de seguridad evidenciarían más disparos de los que esa arma podía realizar.

Un juez ya había negado una solicitud de preclusión a favor de Andrés Camilo Sotelo y ordenó profundizar en la investigación, incluyendo el testimonio de la menor que acompañaba a la víctima y la verificación de una posible extorsión como motivo del ataque.

La Fiscalía también solicitará medida de aseguramiento contra los cinco imputados. Aún está por definirse si la petición será de detención en centro carcelario o domiciliaria.

El caso, que ha tenido amplia repercusión nacional por tratarse del hijo del director de la Policía, entra ahora en una nueva etapa judicial en la que se intentará esclarecer si, además del homicidio, existió un plan previo para agredir y torturar al joven de 21 años.