Minga Indígena en Medellín llegó a su fin: con acuerdo bajo del brazo retornan a sus lugares de origen
La minga indígena logró que se revisaran sus acuerdos y regresaron a sus territorios con la idea de que se cumplan.
La minga indígena logró que se revisaran sus acuerdos y regresaron a sus territorios con la idea de que se cumplan.
Después de 44 horas, la minga indígena que se tomó los alrededores del centro administrativo de La Alpujarra en la ciudad de Medellín decidió retornar a su territorio.
Caos en La Alpujarra
La minga proveniente de diferentes lugares de Antioquia y conformada por habitantes de resguardos indígenas estuvo instalada en el centro La Alpujarra, sede de la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín, haciendo que la movilidad en la zona se alterara.
El gobernador de Antioquia, Andrés Rendón, y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, calificaron la minga indígena como un acto propio del gobierno de Gustavo Petro y reiteraron que, a pesar de respetar el derecho a la protesta pacífica, la presencia de los indígenas era una muestra de la instrumentalización.
Ocurrió hoy en #Medellín🧨con la minga indígena pic.twitter.com/Q8EtjSaJii
— DIEGONOTICIAS (@diegonoticias) March 18, 2026
Después de varias horas de negociaciones, las autoridades departamentales de Antioquia, encabezadas por Andrés Rendón y personal de Derechos Humanos, lograron discutir diferentes puntos con la minga indígena que, inicialmente, aseguró que realizaba el bloqueo en La Alpujarra para presionar el diálogo sobre asuntos que se encontraban pendientes con la gobernación y esos estaban relacionados con la salud, vivienda, educación, entre otros.
¿Fue provocada?
Las autoridades de Antioquia consideraron que la minga era provocada y en un video se ve que a uno de los guardias indígenas se le preguntó la razón por la que realizaban el bloqueo y aseguró que solo obedecían órdenes, pero que no sabían de quién.
Finalmente, la protesta minga se levantó y los líderes de las comunidades indígenas Zenú y Emberá Eyabida de los municipios de San Pedro de Urabá, Arboletes, Mutatá y la Organización Indígena de Antioquia lograron que volviesen a la mesa de negociación puntos acordados en 2024, pero que estaban sin cumplir.
"Hemos logrado revisar los acuerdos de la minga del año 2024, punto por punto. Ese acuerdo quedó materializado y firmado para que se puedan ejecutar en los territorios esos proyectos y esos programas que tanto requieren para mejorar su calidad de vida”, anunció Patricia Giraldo, subsecretaria de Derechos Humanos de Antioquia.
Los reclamos en materia de educación, salud, vivienda, infraestructura, ambiente, mujeres, deportes, desarrollo económico y proyectos sociales, volvieron a la mesa y las autoridades antioqueñas estamparon su firma para que estos dejen de ser letra muerta y comiencen a hacerse una realidad.
Voceros de la minga instalada de Medellín aseguraron que no van a participar de un acto de Iván Cepeda y que retornarán a sus territorios, expectantes y vigilantes de que los acuerdos firmados en la capital antioqueña comiencen a ser tangibles.