Petro entregó tierras de narcos en Puerto Boyacá y frenó en seco a grupos armados

Petro entregó 5.300 hectáreas en Puerto Boyacá y llamó a grupos armados a dejar las armas, apostando por la reforma agraria y la producción campesina.

Por: Paula Andrea Tobaria • Colombia.com
Tierras del narcotráfico pasaron a manos campesinas en Magdalena Medio. Foto: Ovidio González - Presidencia
Tierras del narcotráfico pasaron a manos campesinas en Magdalena Medio. Foto: Ovidio González - Presidencia

Petro entregó 5.300 hectáreas en Puerto Boyacá y llamó a grupos armados a dejar las armas, apostando por la reforma agraria y la producción campesina.

El Magdalena Medio fue testigo de un nuevo giro en la reforma agraria del país. El presidente Gustavo Petro entregó 5.300 hectáreas de tierra que antes estaban en manos del narcotráfico a familias campesinas, convirtiendo antiguos centros de operaciones de la mafia en parcelas para la producción de alimentos.

Sin embargo, el mandatario aprovechó el escenario para enviar un mensaje contundente a los grupos armados que aún operan en la región: la guerra ya no tiene sentido.

Un llamado a la sensatez

El mandatario aseguró que la seguridad del país no puede seguir basada en la confrontación armada, sino en garantizar oportunidades y justicia social. En ese sentido, invitó a quienes aún integran organizaciones ilegales a dejar las armas y optar por caminos legales, como el trabajo en el campo.

“A quienes todavía portan fusiles por ahí, les digo, aquí está la salida. Dejen de agarrarse con troncos, nos mandan misilazos y no es bueno. Podemos es trabajar en paz y que no tengan riesgo nuestros hijos y nuestras hijas, como no pudieron decir las madres que aquí han hablado, no tengan riesgos de morir por la mano de otro o de otra, sino que el homicidio y la violencia desaparezcan en Colombia y nos podamos morir de viejos, criando a los nietos, para que esos nietos puedan tener esperanza en vivir en el país más hermoso de la tierra”, dijo Petro.

Además, relacionó la lucha por la tierra con la soberanía alimentaria, pues señaló que debe terminar la ocupación ilegal de tierras y en ese sentido explicó que la entrega de hectáreas es una herramienta que fortalece al campesinado y que puede ser una vía para enfrentar problemas como el hambre y el costo de los alimentos, además de alejar a los jóvenes de caer en la criminalidad.

En ese contexto, Petro se refirió al suelo y al agua destacando que “no pueden ser del narcotráfico, no pueden ser de los señores de la tierra que no la producen... la tierra fértil debe ser del campesinado para producir alimentos, y eso venimos a hacer aquí".

Volver a encender las luces

El presidente cerró su intervención con una metáfora sobre el pasado oscuro del Magdalena Medio. Recordó que hace años, la región estaba llena de pequeñas luces de casas campesinas que el terror se encargó de apagar.

"La tarea de nosotros hoy es volver a prender las luces, ser como un faro en la historia de Colombia que alumbre no solo el pasado sino este presente, y el futuro", concluyó Petro.