EL HOJARASQUÍN DEL MONTE

SI DESTRUYES, LA FURIA CAERÁ SOBRE TI

El hojarasquin del monte

Equivocadamente el hombre cree que el progreso consiste en tumbar y talar árboles para abrirle el espacio a las carreteras o a campos para el pastoreo del ganado, eso nunca podrá considerarse como el avance humano.

Los montes colombianos guardan en su interior una riqueza única que no es bien valorada por todos, colonos y taladores que se enriquecen con la madera sin importarles que se acabe la naturaleza abundan, pero así como la riqueza de la madera y todo lo que ofrece la rica naturaleza del país parece no tener dolientes, sí existe en lo profundo del bosque un guardián que sin importar recurrir al horror hará respetar las montañas.

El hojarasquin del monte

Existen quienes quieren hacer fortuna con los recursos naturales, otros solo van de paso con total indiferencia y escasa reverencia para el mundo botánico y animal y otros, que es el peor de los casos, se divierten atentando contra la vida silvestre y todos ellos recibirán su castigo.

El Hojarasquín del monte es un ser extraño, durante décadas los campesinos han afirmado que es un hombre con aspecto de árbol, otros dicen que es un ser demoníaco que puede causar el más horrendo de los terrores hasta al más valiente de los valientes y otros prefieren considerar que el Hojarasquín no es más que la conciencia de la naturaleza.

Si vas al monte, será mejor que tus intenciones sean buenas, que muestres humildad y respeto por la naturaleza o de lo contrario, padecerás el más asqueroso de los infiernos; dicen que muchos han entrado al monte a tumbarlo y jamás regresaron, dicen que ese ser de maldad se los tragó como castigo por causarle daño a la naturaleza.

El hojarasquin del monte

Mas vale que le caigas bien al Hojarasquín del monte, aunque eso es poco probable porque en el mejor de los casos hará que te extravíes durante horas para luego él mismo, llevarte al lugar por el que ingresaste.

De nada valen los exploradores aventajados ni los más valientes expedicionarios, soldados de élite de los ejércitos más bravos y preparados ingresaron a las profundidades de la selva y nunca se tuvo noticia de ellos, dicen que sus lamentos se pueden escuchar en las noches.

El Hojarasquín es hábil y se mueve rápidamente en la noche, quienes lo han visto a la cara son pocos, bueno, cuando menos los que están vivos porque generalmente si te portas mal tendrás una cuenta ineludible con este ser protector del monte y sus criaturas.

Dicen que está cubierto de hojas y de ramas y que taladores listos para cortar un árbol y muchos cazadores listos para disparar, sintieron que desde su espalda algo los castigaba con fiereza, pero más que ello era la misma rabia de una naturaleza frágil que no perdona lo malo que se hace con ella.

Son muchos los que al monte no han vuelto a entrar porque el Hojarasquín marcó sus vidas para siempre produciendo el mayor terror jamás experimentado, otros han dejado una costumbre dedicada a tumbar monte y matar animales para cuidar la naturaleza y expiar sus culpas enseñando a los demás a tomar conciencia sobre el buen uso de las riquezas de la madre tierra.

No te atrevas a atentar contra la naturaleza porque su hijo más temido cobrará venganza y lo lamentarás con lágrimas y crujir de dientes.