Sin haberla estrenado: la explicación de por qué tu ropa blanca se vuelve amarilla en el clóset

La ropa blanca puede adoptar una tonalidad amarilla en el clóset por oxidación, humedad y otros factores. Así puedes prevenir y revertir este problema.

Por: Alexandra Méndez • Colombia.com
Por qué la ropa blanca se vuelve amarilla en el clóset. Foto: Shutterstock
Por qué la ropa blanca se vuelve amarilla en el clóset. Foto: Shutterstock

La ropa blanca puede adoptar una tonalidad amarilla en el clóset por oxidación, humedad y otros factores. Así puedes prevenir y revertir este problema.

La ropa blanca suele ser la preferida de muchos por su elegancia y versatilidad para combinar; sin embargo, conservar su aspecto original puede representar un reto, en especial, si no se tienen los cuidados necesarios a la hora de lavarla o almacenarla. 

Uno de los problemas a los que se enfrentan los amantes de la ropa blanca son las manchas amarillas, incluso en prendas nuevas. Los expertos indican que este cambio de color puede ocurrir incluso si la ropa nunca ha sido usada debido a múltiples factores.

¿Por qué la ropa blanca se vuelve amarilla en el clóset?

De acuerdo con especialistas en conservación textil, las manchas amarillas en las prendas blancas suelen estar relacionadas con procesos naturales como la oxidación de las fibras, la humedad, la falta de ventilación y la forma en que se almacenan las prendas. 

Conocer las causas del amarillentamiento permite prevenir las manchas indeseadas y conservar la ropa blanca en mejores condiciones durante más tiempo. A continuación te compartimos las más comunes y cómo solucionar este problema de forma efectiva. 

  • Oxidación natural de las fibras: aunque una prenda permanezca guardada, con el tiempo, el oxígeno reacciona lentamente con las fibras textiles y con los acabados utilizados para darles un blanco más brillante, provocando un tono amarillento.  
  • Tiempo de almacenaje: los especialistas destacan que cuanto más tiempo permanezca una prenda guardada, mayor será la probabilidad de que aparezca el amarillamiento, especialmente si permanece varios meses, está doblada siempre en la misma posición y se almacena sin ventilación.
  • La humedad: un clóset con exceso de humedad favorece diversas reacciones químicas y también puede propiciar el crecimiento de hongos que pueden dañar las prendas y afectar su color natural.
  • La falta de ventilación: guardar la ropa en espacios completamente cerrados durante largos periodos puede favorecer la acumulación de humedad. Los especialistas recomiendan ventilar periódicamente los armarios y evitar saturarlos de prendas. 

¿Cómo evitar que la ropa blanca adquiera manchas amarillas?

Especialistas en textiles recomiendan guardar las prendas completamente limpias y secas; evitar bolsas plásticas para almacenamientos prolongados; utilizar fundas de algodón o telas transpirables; mantener el clóset seco y bien ventilado; evitar la exposición prolongada a la luz y revisar las prendas almacenadas cada cierto tiempo para airearlas.  

Por otro lado, para recuperar el tono blanco, aconsejan usar productos como el percarbonato de sodio para desmanchar las prendas blancas. Cabe destacar que el uso excesivo de cloro puede dañar las fibras, por lo que se recomienda evitarlo.